Tras el escándalo griego

Almunia vuelve a reclamar más poder para el Eurostat

El comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, anunció hoy que va a solicitar una ampliación de los poderes de la oficina de estadística comunitaria, Eurostat, para que pueda auditar los datos enviados por los estados.

Almunia hizo el anuncio tras la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la UE, Ecofin, celebrada hoy en Bruselas, donde los asistentes respaldaron un duro informe de la Comisión Europea, que acusa a Grecia de haber enviado datos falsos a Bruselas de manera repetida.

En 2005, el Ejecutivo comunitario ya propuso un reforzamiento de los poderes de Eurostat, con motivo de otro problema con las estadísticas griegas, pero los ministros no respaldaron la iniciativa.

"Espero que ahora, a la vista de las conclusiones que acaban de respaldar por unanimidad sobre las estadísticas griegas, (el Consejo) nos dé esas competencias", dijo Almunia, que en las próximas semanas abandonará la cartera de Asuntos Económicos y Monetarios para ocupar la de Competencia.

La Comisión tiene previsto formalizar su propuesta para la próxima reunión del Ecofin, en febrero, en la que también presentará un plan de acción con respuestas para cada una de las catorce deficiencias detectadas en el sistema estadístico griego.

El miércoles pasado, la Comisión Europea publicó un detallado informe en el que acusaba a Grecia, que revisó sus estimaciones de déficit para 2009 desde el 3,7% al 12,5%, de presentar "datos incorrectos" y de "falta de respeto por las normas contables y el calendario de notificación".

"El sistema actual no garantiza la independencia, integridad y responsabilidad de las autoridades nacionales de estadística", llegaba a decir el texto de la Comisión, en un momento dado.

Según Almunia, la ampliación de los poderes de Eurostat, para que pueda investigar "bajo condiciones" los datos enviados por los estados "cuando haya dudas razonables", habría impedido lo ocurrido esta vez.

El Gobierno griego salido de las urnas en octubre de 2009 descubrió que su predecesor había gastado en hospitales 2.700 millones de euros más de lo notificado, según Almunia, lo que podría haber sido detectado a tiempo si Eurostat hubiera tenido poderes de auditoría.

Almunia deseó que los funcionarios de Eurostat tengan la posibilidad de acudir a la fuente para comprobar la veracidad de los datos, no sólo en la oficina nacional de estadística, sino en otras instituciones que influyen en la producción de los datos.

Durante la rueda de prensa que siguió a la reunión del Ecofin, el comisario anunció también que la CE presentará en febrero su propuesta de recomendaciones para el saneamiento de las finanzas públicas griegas, la siguiente fase en el procedimiento de infracción por déficit excesivo.

Igualmente, someterá al Ecofin recomendaciones con arreglo a otro artículo del Tratado que se aplica a aquellos casos en los que la mala situación económica en un estado crea problemas a otros.

Almunia reconoció que las dificultades de Grecia están teniendo consecuencias en otros países de la zona del euro, por ejemplo, en lo que respecta al sobrecoste de financiación de su endeudamiento.

"El nerviosismo de los mercados se traslada, aunque no de forma simétrica", según el comisario. A este respecto, abogó por una mayor coordinación entre las políticas económicas de los estados miembros, no sólo en lo que atañe a las iniciativas ya decididas, sino a la estrategia antes de emprenderlas.

A su juicio, lo ocurrido demuestra que "la suerte de cada uno de nuestros países, en una Unión Europea o en una unión monetaria, es la suerte o la mala suerte de todos los países".