Bolsa de Nueva York

Wall Street cede un 0,08% semanal lastrado por los datos macro y las financieras

Los inversores se han decantado por las ventas. La temporada de resultados no ha empezado bien -Alcoa, JPMorgan, Intel- lo que unido a un frente macro decepcionante y a los descensos del sector financiero -tras el impuesto anunciado por Obama- ha dado como resultado un balance semanal negativo en los príncipales índices de EE UU. La sesión se ha teñido de rojo y el Dow Jones ha cedido un 0,94%, el mayor descenso en lo que va de año.

Los resultados presentados por JP Morgan, que ha anunciado unos ingresos por debajo de las expectativas, así como Intel, junto a una subida en la confianza del consumidor inferior a lo esperado y un sector financiero castigado, han confirmado una jornada de ventas y números rojos en el parqué.

El Dow Jones cedió un 0,94% hasta los 10.609 puntos, y cierra la semana con un descenso acumulado del 0,08%; el S&P 500 retrocedió un 1,08% hasta las 1.136 unidades, con un balance semanal negativo tras dejarse un 0,78%; por su parte, el tecnológico Nasdaq perdió un 1,24% hasta los 2.287 puntos, y un descenso semanal del 1,26%.

Un claro factor negativo hoy en Wall Street ha sido representado por el sector bancario, que ha sufrido importantes recortes, ante el impuesto anunciado ayer por Obama. Además, sin salir del sector financiero, y tal y como adelanta el Wall Street Journal hoy, las grandes entidades financieras de Estados Unidos podrían llegar a pagar 145.000 millones de dólares a sus directivos por su trabajo en 2009, una cifra récord que superaría en un 18% a la abonada el año anterior.

El diario neoyorquino publica hoy un informe en el que detalla que los ejecutivos, operadores de bolsa, gestores de fondos y otros responsables de las 38 mayores entidades financieras del país podrían llegar a ingresar incluso más que en 2007, el año en que más dinero se ha pagado a este colectivo.

"La rápida recuperación de las remuneraciones en Wall Street, que quedarán al descubierto con la publicación de los resultados del cuarto trimestre, empezando hoy por JP Morgan Chase, ha expuesto al sector a una ampliación de las medidas de represión, entre ellas el impuesto para recaudar 90.000 millones de dólares en diez años que anunció el jueves el presidente Barack Obama", explica el diario.

Con este nuevo gravamen, bautizado como "impuesto de responsabilidad en la crisis financiera", Obama quiere penalizar a la banca por sus excesos -entre ellos las "bonificaciones obscenas"- y recuperar parte del dinero público invertido en el rescate. Según Obama, "si los grandes bancos están en tan buenas condiciones que pueden pagar bonificaciones obscenas, también pueden devolver a la ciudadanía el dinero que los salvó del colapso".

Datos macro

El frente macroeconómico no ha reportado buenas noticias en el parqué. El mercado ha conocido hoy el Índice de Precios al Consumo (IPC) de Estados Unidos, que subió un 0,1% en diciembre con respecto a noviembre y situó la tasa interanual en el 2,7%, por debajo del 2,8% que esperaban los analistas. La subida mensual del 0,1% es también menor al incremento del 0,2% que se esperaba. Además, el ritmo de inflación disminuyó en diciembre después de un incremento del 0,4% mensual en noviembre.

El elevado índice de desempleo, en torno al 10% y la debilidad de la demanda de los consumidores siguen impidiendo que las empresas trasladen a los precios finales los aumentos de costos.

El dato confirma que la Reserva Federal tiene aún margen para mantener su política monetaria que, desde diciembre de 2008 ha fijado la tasa de interés de referencia en menos del 0,25%.

Por su parte, el indicador de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se situó en enero en un 72,8, menos de lo esperado por los analistas que esperaban un 74. Así mismo, es levemente mejor del de diciembre del año pasado, que fue de 72,5.

Por otro lado, la Reserva Federal anunció hoy que la producción industrial de EE UU registró en diciembre un repunte del 0,6% respecto al mes anterior, - en línea con lo esperado por los analistas- lo que supone el sexto incremento mensual consecutivo, mientras que en términos interanuales el dato bajó un 2%.

Además, los inversores han conocido hoy que la actividad manufacturera de Nueva York sube en enero mucho más de lo previsto. El índice Empire State, que mide la evolución del sector manufacturero del Estado de Nueva York, subió este mes hasta los 15,92 puntos frente a los 2,55 de diciembre, un dato que está por encima de los 12 puntos previstos por los analistas.

Datos micro

En el plano empresarial, destacan los resultados del banco JPMorgan, que baten las previsiones al ganar 3.280 millones de dólares. El banco de inversión registró un beneficio de 3.280 millones de dólares en el cuarto trimestre, una cifra muy superior a la esperada por los analistas, frente a los 702 millones del mismo período del pasado año.

Aunque la cifra es muy superior a los 2.570 millones de dólares de ganancias que auguraba el mercado, JP Morgan ha decepcionado con sus cifras de ingresos, que ascendieron a 25.240 millones, por debajo de los 26.210 millones esperados por los analistas. Las acciones de la entidad bajan un 2,10% tras el toque de campana.

El presidente y consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, expresó su satisfacción con los resultados cosechados por la entidad, aunque apuntó que "a pesar de que se observa cierta estabilización de la morosidad, los costes de los créditos a los consumidores se mantienen altos, mientras persisten la debilidad del empleo y de los precios de la vivienda", por lo que recomendó prudencia.

Sin embargo, Dimon admitió que los resultados de JP Morgan, una de las entidades que mejor ha capeado la crisis financiera, "aunque constatan una mejoría, se quedan por debajo tanto del retorno apropiado como del potencial de ingresos de la entidad".

Los descensos son generalizados en todo el sector bancario, tras el anuncio de Obama de aplicar un gravamen a los bancos para recuperar el dinero de los contribuyentes que usó para salvar a las instituciones financieras. Los títulos de Bank of America cedieron un 3,27%, mientras que los de Goldman Sachs se dejaron en la apertura un 1,62%.

Por su parte, y según publica el Financial Times, Citigroup impondrá un límite de 100.000 dólares a los bonus que cobren sus directivos en efectivo para intentar calmar los ataques recibidos por el sector.

En cuanto a la tecnológica Intel, que presentó sus resultados al cierre de la sesión de ayer, no consigue mantener su racha de alzas, y bajó hoy un 2,6% tras haber anunciado que en el cuarto trimestre de 2009 logró un beneficio neto de 2.300 millones de dólares frente a los 234 millones cosechados en el mismo periodo del año precedente. Para este primer trimestre del año, la compañía, que es la primera gran tecnológica en Estados Unidos en difundir sus resultados del cuarto trimestre, espera ingresar entre 9.300 y 1.100 millones de dólares, ligeramente por encima de los cálculos iniciales de los analistas.

Las acciones de Kraft (1,58%) lideraron el avance entre las treinta empresas estadounidenses incluidas en el Dow, seguida de Home Depot (0,85%) y Pfizer (0,41%), las únicas que consiguieron terminar en terreno positivo.

En el polo opuesto, los títulos de Bank of America (-3,27%) lideraron los descensos en el Dow, seguida de Intel (-3,03%), Caterpillar (-2,29%), Verizon (-1,99%), Cisco (-2,21%), General Electric (-1,56%), JPMorgan (-2,15%), AT&T (-1,53%) y Coca-Cola (-1,49%).

El barril de petróleo de Texas registró un descenso del 1,75% y terminó la última sesión de la semana a 78 dólares, con lo que encadenó cinco jornadas consecutivas de pérdidas. Con este nuevo descenso, el crudo de Texas cuesta hoy 4,75 dólares menos que hace una semana, cuando cerró a 82,75 dólares por barril, con lo que en las últimas cinco sesiones ha conseguido acumular unas pérdidas del 5,74%.

La depreciación del petróleo se produjo al tiempo que el dólar ganaba valor ante otras divisas como el euro, que se cambiaba a 1,4357 dólares.