Variaría de 12 a 36 días por año trabajado

Expertos de Fedea plantean un contrato único con indemnización progresiva

Expertos de Fedea sugieren que el cambio del modelo productivo vaya acompañado de una reforma laboral que incluya un nuevo contrato con un coste de despido progresivo en función de la antigüedad del trabajador. Proponen también mejoras en la formación, y en el proceso de negociación colectiva.

El cambio de modelo productivo (que se debate en España como consecuencia de la crisis) tiene que acompañarse de una reforma laboral. Una reestructuración que fije un contrato único para reducir la temporalidad, promueva la formación, mejore la protección por desempleo y la negociación colectiva. Esta nueva propuesta para la creación de empleo la formulan expertos de Fedea (Federación de Estudios de Economía Aplicada). La suscriben varios integrantes del conocido Manifiesto de los 100, firmado en la primavera de 2009 por cien economistas; incluido el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa.

La propuesta hecha pública ayer se concentra en la creación de un contrato único para los nuevos empleos que permita una indemnización por despido creciente según la antigüedad del empleado. Es decir, la compensación variaría. Sería de 12 días por año trabajado si se tiene un año de antigüedad. Iría aumentando a razón de dos días por cada año de antigüedad hasta los 36 días, con una indemnización máxima de 12 años. El economista José Ignacio García lo defiende: "Este contrato único beneficia a los más jóvenes (de 16 a 35 años) y a los parados. No afecta los derechos adquiridos por los trabajadores indefinidos. Ni supone un coste significativo (en caso de despidos) para las empresas".

Por su parte, el profesor Florentino Felgueroso agrega más argumentos: "Ofrece mayor seguridad laboral a los trabajadores". Además, "la temporalidad frena el crecimiento del consumo, el ahorro, la tasa de fertilidad y dificulta la salida del desempleo de los parados de larga duración".

No todo es positivo. Los trabajadores con contratos indefinidos pueden verse parcialmente afectados. Se reduciría su indemnización entre un 0,1% y un 12% si son despedidos después de 10 años, explica García. La razón es que al encontrar otro empleo estable, la contratación se pactaría mediante el contrato único.

Pese a esto, García asegura que hay más ganadores que perdedores. "Sólo el 10% de los indefinidos que sean despedidos, una vez aplicada la reforma, se verían afectados negativamente al encontrar un nuevo empleo con tasas menores a las disfrutadas anteriormente".

Críticas a la política laboral del Gobierno

Los economistas de Fedea que presentaron ayer el estudio criticaron la política del Gobierno de ofrecer ayudas y bonificaciones para eliminar la contratación temporal. "No es idóneo. El sistema no puede mantener a los trabajadores en modelos productivos inoperantes", advierte Juan José Dolado, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid. Se teme, además, que la reforma laboral que proponga el Gobierno sea "descafeinada y escasamente efectiva" para afrontar la crisis del mercado de trabajo.

La previsión la sustentan en que si el cambio del modelo productivo no contempla también una reforma laboral no se podría reducir la tasa de paro por debajo del 10% en 6,5 años. " El retraso educativo, las altas tasas de abandono escolar registradas en las últimas décadas y el intenso envejecimiento demográfico ha hecho que la población activa no aproveche las Tics", señala el estudio. Fedea aboga por que se cree un mercado laboral eficiente y justo.