Dice que aún es necesario el apoyo público

Strauss-Kahn pide más recursos para luchar contra el desempleo

El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, urgió hoy a los Gobiernos a dedicar más recursos a promover el empleo y alertó de que la recuperación económica es todavía frágil, por lo que aún es necesario el apoyo público.

En una rueda de prensa, Strauss-Kahn pidió "no dejarse engañar por las cifras de crecimiento mundial", puesto que, en su opinión, están engordadas por los diversos programas de estímulo. La recuperación es "más robusta" que hace unos meses, pero continúa siendo frágil, afirmó Strauss-Kahn.

Pese a la preocupación de algunos Gobiernos por el salto del déficit y la deuda, el director del Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que las medidas públicas de apoyo a la economía deben mantenerse hasta que haya "señales claras" de un tirón de la demanda privada.

El organismo ha revisado al alza sus pronósticos de crecimiento a nivel mundial, debido a la mejora de los datos de los últimos meses, adelantó Strauss-Kahn, que no ofreció cifras exactas.

Aún así, la recuperación será "lenta" en los países avanzados, particularmente en Europa, debido a la rigidez de su economía, explicó.

La vuelta del crecimiento no quiere decir que ya se pueda hablar del fin de la crisis, porque ésta sólo podrá darse por terminada cuando baje el desempleo, explicó Strauss-Kahn.

En este ámbito aún restan algunos meses difíciles, dado que el paro podría subir aún en Estados Unidos y Europa, según el jefe del FMI. "Lo peor podría estar todavía por llegar", añadió.

Tanto en Estados Unidos como en el viejo continente el desempleo asciende al 10 por ciento de la población y Strauss-Kahn pidió a los Gobiernos que desvíen parte del dinero de los programas de estímulo a la promoción del trabajo.

Eso es precisamente lo que anunció en diciembre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que aprovechará que el programa de rescate financiero costará menos que lo previsto para financiar nuevos proyectos que creen empleo, por valor de unos 100.000 millones de dólares.

El ex ministro francés también dio su apoyo al proyecto anunciado hoy por Obama de imponer una tasa extra a las grandes instituciones financieras de su país para recuperar el dinero gastado en el rescate de Wall Street.

"Realmente celebro esta propuesta de Estados Unidos", dijo Strauss-Kahn. "Es una buena señal de Estados Unidos para el resto del mundo", añadió el jefe del Fondo, quien enfatizó que es la primera propuesta de este tipo en el mundo.

El programa de la Casa Blanca podría dar fuerza a una idea en la misma línea sugerida en la cumbre del G-20 en Pittsburgh, que estudia actualmente el FMI.

Según la propuesta, las grandes entidades financieras contribuirían a un fondo nuevo que pagaría por su rescate en momentos de crisis, en lugar de que el costo caiga exclusivamente en los contribuyentes.

Otro de los encargos del G-20 al Fondo ha sido lograr un acuerdo entre sus miembros que resulte en la transferencia de "por lo menos" un 5 por ciento del voto en los órganos de poder del organismo de los países avanzados a las naciones en desarrollo "dinámicas".

"No tengo duda de que para finales de año, ese cambio se realizará", dijo hoy Strauss-Kahn, quien no ofreció más detalles al respecto.

El Fondo también está inmerso en el debate sobre la reforma financiera internacional y en este sentido Strauss-Kahn pidió que no se pierda el ímpetu para adoptar cambios que impidan que se repita una crisis como la actual.

"El propio sector financiero ha vuelto a funcionar como si nada hubiera pasado", se quejó el jefe del FMI, que dijo que es necesaria una normativa "más dura y más inteligente".

En la rueda de prensa Strauss-Kahn no se escapó de una pregunta que le persigue en los últimos meses: si opina que el dólar dejará de ser la divisa mundial de reserva.

El jefe del Fondo afirmó que dada la recuperación económica en Estados Unidos no cree que el dólar perderá a corto plazo su papel actual. Otra historia es lo que pase en las próximas décadas, cuando el euro y otras monedas podrían ganar terreno al billete verde como valores de reserva, dijo Strauss-Kahn.