Uno de cada cinco extranjeros estará parado al final de 2010

Inmigrantes, los más golpeados por el desempleo

Los inmigrantes son los que más han sufrido el impacto de la recesión. La tasa de paro extranjero alcanza el 28%. Más de 300.000 empleos se han destruido en el colectivo a lo largo de la crisis. De esta cifra, sólo 250.000 se han perdido entre enero y marzo del año pasado. Resultado: es la población más golpeada por el desempleo en términos relativos. Al cierre de este año se prevé un millón de inmigrantes parados.

Esta realidad, sobre el impacto de la crisis en los inmigrantes, se expone en un informe de la Fundación Ortega y Gasset; elaborado por los catedráticos Josep Oliver Alonso, Eliseo Aja y Joaquín Arango.

El estudio resalta que el aumento del paro en el colectivo, y en términos globales, se debe a que llegaron nuevos inmigrantes a España en plena crisis: 300.000 en el primer semestre de 2008; 150.000, en el segundo, y 80.000 en el primero de 2009. Además, de la destrucción del empleo que se elevó a principios del año pasado. Los hombres han sido los más perjudicados ante la caída de la demanda en el sector de la construcción. Pero las consecuencias no terminan ahí. Se ha ralentizado el flujo migratorio: en los primeros nueve meses de 2009 entraron 10.000 extranjeros de forma legal, según Consuelo Rumí, secretaria de Estado de Inmigración y Emigración. En los dos años anteriores llegaban entre 150.000 y 280.000.

Las familias han tenido que afrontar otras presiones sociales. La falta de renta para pagar las hipotecas. Un retroceso al progreso residencial, apunta el sociólogo de la Universidad Complutense, Joaquín Arango. Así como, la reducción del ahorro, del envío de remesas y el crecimiento de la economía sumergida.

"Lo peor de la crisis en el mercado español y en la población inmigrante ha pasado. Aún se esperan pérdidas de empleo en el último trimestre de 2009 y el primero de 2010. Pero después del verano se espera la recuperación", prevé el economista Josep Oliver Alonso. España ocupaba el segundo lugar de la UE en recepción de inmigrantes. Pero la crisis ha puesto fin a este acelerado crecimiento.

El Gobierno ajustará la política migratoria

La disminución de la entrada de extranjeros a España no significa que los problemas migratorios estén resueltos. El gran tema pendiente es la integración del colectivo a la sociedad española y la necesidad de educar a los trabajadores de baja cualificación, concluye el informe sobre migración. El Gobierno se ha comprometido a promover y trabajar en ambos aspectos, según Consuelo Rumí, secretaria de Inmigración y Emigración. Pero se producirán algunas reestructuraciones: "La llegada de nuevos inmigrantes estará ajustada a las demandas del mercado español. El perfil de los trabajadores será de media y alta cualificación; para el sector de ingeniería y de sanidad". La intención es cubrir las demandas que no pueden satisfacer los autónomos.