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Columna

Heineken se lanza a la conquista de América

La cervecera holandesa Heineken ha realizado un delicado número de equilibrio para resolver la subasta por el negocio cervecero de la mexicana Femsa. A pesar de la mayor oferta de SABMiller, el acuerdo está en línea con los precios pagados por los crecientes mercados latinoamericanos. La oferta de Heineken por el total de las acciones mantiene la deuda bajo control mientras deja la cervecera mexicana a cargo de su familia fundadora.

Heineken no estaba en posición de ofrecer dinero en efectivo y los inversores temían que pudiera dirigirse a ellos para pedir capital de refresco. Pero el acuerdo con Femsa ha eludido el asunto. Heineken está efectivamente emitiendo acciones en las dos compañías operativas, Heineken NV y Heineken Holding, para pagar los negocios de Femsa. A cambio, el grupo mexicano logra un 20% del capital de Heineken y dos puestos en el consejo de supervisión.

Mientras tanto, la familia Heineken mantiene su control en la cervecera holandesa con apenas poco más del 50%. Y el bloqueo durante cinco años de Femsa asegura la estabilidad entre los accionistas de Heineken.

El acuerdo catapultará a Heineken al puesto número dos en México -el cuarto mayor mercado cervecero del mundo por ingresos-. Y a la tercera posición en Brasil, el segundo mayor mercado por detrás de EE UU. El grupo holandés también espera que el acuerdo aumente sus importaciones en EE UU y su posición allí en el creciente mercado hispano.

Esta posición no resulta barata. El valor de la empresa de 7.600 millones de dólares valora los negocios de Femsa en 11,2 veces el Ebitda, que está en línea con otros acuerdos en mercados cerveceros emergentes, como la compra por SABMiller de Bavaria en Colombia en 2005. Sin embargo, el acuerdo no cubrirá el coste de capital de Heineken durante seis años.

Además, el precio final está lejos de estar fijado. Heineken tiene que recomprar 29 millones de acciones en los próximos cinco años que serán traspasadas a Femsa como parte del pago. Si el precio de las acciones de Heineken continúa subiendo, subirá en igual medida el coste de adquisición.

Esta estructura a plazos ofrece algún seguro para los accionistas: el coste final depende en parte de si Heineken cumple sus promesas. No obstante, es también un recuerdo de que la cervecera latinoamericana de Heineken no llega sin riesgos.

Alexander Smith

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