A fondo

Agbar teme que Suez debilite su plan exterior

El grupo galo ganó en 2008 un concurso en Arabia Saudí compitiendo con su filial.

Agbar inició su crecimiento internacional a gran escala en 1993, tras la adjudicación de la concesión de agua potable que consiguió en Buenos Aires (Argentina). La compañía española gestionó Aguas Argentinas, que destinó en más de 10 años hasta 1.700 millones de dólares a la mejora de la prestación del servicio y a la ampliación de la red. Esta inversión acabó peor de lo esperado, con el abandono de la concesión de común acuerdo con su socio Suez, pero abrió el camino futuro para forjar el crecimiento en América Latina.

En estos mercados, el accionista francés siempre ha reservado a Agbar un papel protagonista por la evidente proximidad cultural, situación que podría cambiar a partir de mañana mismo, tanto en Suramérica como en Asia y el norte de África, tres de sus principales focos de crecimiento internacional. Agbar prevé aprobar en junta extraordinaria una opa de exclusión de Bolsa, que además permitirá a Suez Environnement controlar una participación mínima en el capital del 75,01%, mientras que Criteria, el holding de participadas de La Caixa, reducirá su peso en el grupo de servicios hasta una horquilla que oscilará entre el 15% y el 25% de Agbar, dependiendo del éxito de la opa.

El interés de Suez en ampliar su poder en la compañía que actualmente preside Jordi Mercader viene de lejos, aunque se ha intensificado con el tiempo. De hecho, los lazos con el país vecino se remontan a su propia fundación en 1867, cuando la Compagnie des Eaux de Barcelona se creó en Lieja. La multinacional francesa ha sido en los últimos 15 años el socio industrial, convirtiéndose en accionista de referencia en 2004, cuando Endesa vendió su 11,6% a Torreal y a Amancio Ortega. Desde entonces, la pareja formada por Suez y La Caixa (ahora Criteria) se convirtió en inseparable a través de Hisusa, la sociedad en la que el grupo galo ostenta una participación mayoritaria del 51% pero que toma sus decisiones de forma paritaria.

No hay que olvidar que Agbar controla actualmente una cuota del 27% en el mercado español del ciclo del agua, suministrando a más de 12 millones de personas, lo que supone un 50% en el segmento privado. Además, presta servicios de saneamiento a unos 10 millones de habitantes, acumulando en este caso un 30% de cuota privada. El resultado neto del grupo entre enero y septiembre pasado alcanzó los 135,2 millones de euros, con unos ingresos de explotación de 2.417,5 millones. Estas magnitudes han resultado siempre apetecibles para Suez, que además opera en España con su filial propia Degrémont, aumentando su presencia si cabe con su entrada en Aguas de Valencia. Así, en el último ejercicio completo cerrado correspondiente a 2008, los negocios españoles de Suez aportaron el 12,1% de los ingresos del grupo, sólo por detrás del mercado francés.

Pero, ¿cuál será la decisión de la multinacional gala respecto al crecimiento internacional de Agbar? Tras la opa que discutirá mañana martes la asamblea de accionistas, Suez variará los pactos parasociales alcanzados con Criteria en Hisusa, lo que supondrá un cambio definitivo en el modelo de gestión de Agbar, independientemente de posibles cambios en la presidencia y la cúpula directiva. Suez, con la participación mínima ya citada del 75%, decidirá el futuro de las inversiones, incluyendo los proyectos en el extranjero. Las posiciones de Agbar en el Reino Unido (Bristol Water), Chile, México, China y Argelia son muy apetecibles para Suez, lo que podría suponer que pasaran a gestionarse directamente desde Francia.

Además, falta por saber la estrategia futura de Agbar cuando acuda a concursos internacionales. Suez resultó en mayo de 2008 la adjudicataria de un contrato de modernización de la red de agua de Jeddah (Arabia Saudí), compitiendo directamente con FCC y Agbar. Hasta el momento, esta última ha mantenido sus planes en el extranjero, con su desembarco en Corea del Sur al comprar el 50% de una filial de Taeyong, y la ampliación de su presencia en la firma china Jiangsu Water. Pero Suez también ha crecido en este país, con la adquisición del 7,5% de Chongqing Water y otros tres proyectos más.