Telefónica y Repsol, las más afectadas

La devaluación del bolívar reducirá a la mitad el beneficio de las empresas españolas en Venezuela

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ayer la devaluación del bolívar, que ahora exhibirá dos tasas oficiales frente al dólar, una decisión que entrará en vigor el lunes próximo en medio de una grave crisis energética y una persistente inflación, y que tendrá un impacto millonario para las compañías españolas que operan en Venezuela, especialmente Telefónica, BBVA y Repsol.

Detalle de varios billetes de dólar y de bolívar.
Detalle de varios billetes de dólar y de bolívar.

El llamado "bolívar fuerte" registrará así su primera merma desde que el Gobierno de Chávez lo puso a circular el 1 de enero de 2008 en lugar del "bolívar viejo", y pasará de la paridad oficial actual de 2,15 bolívares por dólar (2.150 bolívares "viejos") a una de 2,6 y a otra de 4,3 bolívares por dólar.

Esta última buscará combatir una cotización no oficial de más de 6 bolívares que esta semana pagaron "en la calle" quienes requieren de una cantidad mayor de divisas de las que oferta el Estado.

La cotización de 2,6 bolívares regirá a su vez para todas las importaciones del sector público y las requeridas por sectores básicos y prioritarios, entre ellos el de alimentos, salud y remesas, destacó Chávez al hacer el anuncio el viernes por la noche.

REPSOL 7,94 4,58%
TELEFÓNICA 4,10 -0,82%
BBVA 2,89 -1,04%

El gobernante dijo que la cotización de 4,3 bolívares se llamará "dólar petrolero", debido a que la estatal petrolera nacional PDVSA recibirá esa cantidad de bolívares por cada dólar que reporte la exportación de crudo, principal fuente de divisas del país. Esta cotización de 4,3 bolívares también regirá para el sector automotriz, el comercio y las telecomunicaciones, entre otros.

Impacto millonario en las empresas españolas

La devaluación en un 50% del bolívar reducirá a la mitad los ingresos, beneficios y dividendos de las empresas españolas que operan en Venezuela. Las más afectadas son Telefónica, BBVA, Repsol y Mapfre, entre otras.

En una primera reacción, el partido opositor Primero Justicia (PJ, derecha) y el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, expresaron su rechazo a la devaluación. Con "el establecimiento de un tipo de cambio dual y la sustitución de las importaciones", dijo PJ en un comunicado, "se le está dando un batazo al estómago de los venezolanos".

Chávez anunció la devaluación un día después de que se informase de que la inflación llegó al 25,1% en el 2009, año en el que la economía nacional registró un retroceso de 2,9%.

El declive, según el presidente del Banco Central de Venezuela, Nelson Merentes, vino impulsado por una desaceleración del sector petrolero del 6,1%, muy superior al retroceso de la actividad no petrolera, que fue del 1,9%.

El petróleo es considerado el "motor" de la economía venezolana ya que aporta cerca del 50% de los ingresos del presupuesto nacional y del 90% de las divisas que entran en el país.

La exportación de crudo generó 57.610 millones de dólares, 35,3% menos que en 2008, cuando rindieron 89.128 millones de dólares. Ello afectó a las exportaciones totales del país, que se situaron en 60.936 millones de dólares frente a los 95.138 millones de 2008, lo que representó una merma del 35,9%, agregó Merentes. Las importaciones cayeron a su vez en un 22,2%, de los 49.482 millones de dólares en 2008 a los 38.500 millones en el 2009.

Chávez también anunció que, a partir del lunes, los funcionarios públicos trabajarán solo cinco horas diarias, de las 08.00 a las 13.00 horas locales (12.30 a 17.30 GMT), para ayudar al ahorro eléctrico obligado por un grave déficit de generación.