A fondo

Rebajas que tiritan, y no sólo de frío

El comercio confía en recuperar clientes, pero no mejorará sus márgenes.

Escaparate de una tienda que anuncia rebajas de hasta el 50%
Escaparate de una tienda que anuncia rebajas de hasta el 50%

No ha sido, ni mucho menos, un año fácil para el comercio. Ni en España ni fuera. Sobre todo porque los emergentes países asiáticos y del sudeste europeo no son todavía lo suficientemente relevantes como para compensar cualquier traspiés en los mercados occidentales. Así que todos confían en las rebajas como punto de inflexión.

Una de las empresas que ha puesto su punto de mira en la parte final de su ejercicio -las empresas textiles cierran sus cuentas cuando concluyan los descuentos- es Inditex. La multinacional gallega concentra el 60% de sus ingresos en la segunda mitad del año y la temporada de Navidad y rebajas es clave para lograr un repunte en sus ventas comparables (las que consigue en las tiendas abiertas más de un año) que en la primera mitad de 2009 se apuntaron un retroceso del 2%.

Además, aunque la empresa de Arteixo mire con mucha atención a Corea, China, Japón o India, España sigue representando el 30% de su facturación. Y un gran pinchazo invernal, aunque poco previsible, puede dar un susto inesperado.

Otro de los nombres de la moda, Mango, no desvela su evolución al no cotizar en Bolsa. Sin embargo, la cadena barcelonesa ha acelerado a lo largo del año los descuentos puntuales -rebajas disfrazadas de ofertas para esquivar las trabas legales-. La misma estrategia de Cortefiel que antes del periodo oficial de rebajas colocó carteles con descuentos del 50%, que ya sobrepasan en 70%. En este caso, los fondos propietarios de la firma (CVC, PAI y Permira) han inyectado 60 millones de euros para dar aire a la deuda del grupo en plena época de vacas flacas.

Pero a las textiles les ha salido un aliado de doble filo: el frío. Aunque más de un comprador prefiera quedarse en casa antes que ir de compras en pleno temporal, las bajas temperaturas son un aliado a la hora de renovar el armario de invierno. Más aún cuando los descuentos se sitúan desde los primeros días en el 70%.

Que los descuentos sean elevados no significa necesariamente que sean rentables. Si las previsiones de los comerciantes se cumplen, la caída de ingresos en rebajas puede rondar el 5% porque los precios sobre los que se realizan las rebajas eran mucho más bajos que hace un año.

Una circunstancia que llevará a más de una compañía a ver cómo se resienten unos márgenes desde hace tiempo malheridos. Puede que 2009 haya concentrado los peores momentos de la crisis, pero 2008 no escapó de sus efectos y las cadenas de distribución, independientemente de que se dediquen a la moda o a la gestión de hipermercados, ya tuvieron que revisar sus inversiones y ajustar gastos para no hacer demasiado daño a sus balances.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística apuntan que sólo en el mes de noviembre las ventas del comercio minorista se redujeron un 4,3% respecto al mismo mes del año anterior, aunque en el caso de los artículos de equipamiento del hogar el desplome se elevó hasta el 10,7%. Y las que más sufren, según el INE, son las grandes superficies que ven reducir sus ventas un 7,6%. Pero los datos fueron mucho peores hace un año. También en noviembre, las ventas minoristas decrecían a un ritmo del 10% y las grandes superficies hacían lo propio al disminuir su facturación un 8,1%.

Sólo una de las grandes cadenas que opera en España desvela la evolución de sus ventas por ser cotizada. Se trata de Carrefour, que en los seis primeros meses del año redujo sus ventas un 6,2%. Y sus rebajas son este año mucho más agresivas, con descuentos de hasta el 70%. Hay que recuperar clientes, aunque provoque disgustos a los accionistas.