Presión para que suba los impuestos

Bruselas pide más detalles sobre el plan de consolidación fiscal griego

Los expertos de la Comisión Europea (CE) solicitaron hoy al Ejecutivo socialista griego más detalles sobre las medidas que anunció para reducir en tres años el déficit fiscal hasta el 3% del PIB, desde el 12,7% con que cerró en 2009.

Así lo indicaron hoy en Atenas fuentes del Ministerio de Finanzas al canal de televisión estatal Net, que afirmaron que la CE presiona para que Grecia aumente los impuestos al consumo y rebaje los sueldos en el sector público en un 7%.

Un equipo de economistas comunitarios y del Banco Central Europeo (BCE) se encuentran en la capital helena por tres días para tratar con el Gobierno griego sobre el plan de consolidación presupuestaria que será presentado en Bruselas el 20 de enero.

Tres agencias internacionales de calificación crediticia redujeron en diciembre la evaluación del país debido a su enorme déficit público, que cerró en negativo en un 12,7% en 2009 y su deuda pública alcanzó el 113% del Producto Interno Bruto (PIB).

El ministro de Finanzas griego, Giorgos Papaconstantinos, anunció ayer que el programa para la recuperación económica de Grecia prevé reducir el déficit a menos del 3% del PIB en tres años.

Los expertos europeos indicaron hoy tras una reunión con la ministra de Economía, Luca Katseli, que a la economía helena le falta competitividad y le entregaron un documento en el que describen las dificultades que afrontan los posibles inversores extranjeros en Grecia, como la burocracia y la corrupción, entre otros aspectos, informaron fuentes ministeriales griegas.

La reorganización administrativa costará 7.000 millones

La ministra presentó a los expertos el proyecto destinado a impulsar las inversiones, garantizar la liquidez, la vigilancia del mercado, y cambiar la existente ley de inversiones.

Katseli informó que la reorganización del sistema administrativo griego para agilizar las inversiones costará unos 7.000 millones de euros.

Diversos analistas europeos han expresado su preocupación por el caso griego y su repercusión en las economías del resto de la zona euro, resaltando que las medidas anunciadas por el Gobierno griego no han convencido a los mercados.

Esa falta de credibilidad de las medidas se debe a que los economistas esperaban un recorte más agresivo del gasto público, que Atenas ha fijado en un 10% en 2010.