Ángel Cajigas

"El agua necesita un plan de choque para eludir otro año fatal"

La patronal que reúne a las mayores firmas en infraestructuras del agua se ofrece para buscar vías de financiación para el millonario Plan de Calidad de las Aguas.

"El agua necesita un plan de choque para eludir otro año fatal"
"El agua necesita un plan de choque para eludir otro año fatal"

Antes de sentarse a negociar con el Gobierno en nombre de las grandes especialistas en agua de este país, Ángel Cajigas pasó por las cocinas de la Administración. Con formación como Ingeniero de Caminos, este madrileño de 57 años fue subdirector general de Ingeniería de Saneamiento, en Obras Públicas, entre 1991 y 1996. Creado el Ministerio de Medio Ambiente, actuó como alto cargo en la Dirección General de Obras Hidráulicas. A despachos como ese acude ahora, como director de ATTA, en busca de negocio para Acciona, ACS, OHL, Abengoa, FCC y Sacyr, entre otras. La reactivación del Plan de Calidad de las Aguas, con obras de saneamiento y depuración por 19.000 millones, es el reto; la falta de financiación pública, el problema. El frente empresarial ofrece apoyo, pero pide que se limiten los riesgos en el retorno de las inversiones.

¿Qué tal se llevan la crisis y la política de aguas?

En 2009 las inversiones en tratamiento del agua se han reducido casi a la mitad. Las empresas se han lanzado más que nunca al mercado internacional y las asociaciones hemos abierto vías de colaboración con el Ministerio de Medio Ambiente en busca de fórmulas de financiación para que 2010 no sea tan malo como el año pasado.

¿Es optimista?

Tengo razones para serlo. Van a salir proyectos importantes, como es la de la depuradora de Vigo por unos 200 millones. El Ministerio está firmando convenios con las Comunidades Autónomas en el marco del Plan de Calidad de las Aguas, y está a punto de publicar una relación de obras de interés general como, por ejemplo, la depuradora de Cáceres.

¿El Gobierno asume obras ante las dificultades económicas de las Comunidades Autónomas?

Todas las Administraciones están teniendo problemas con la deuda, lo que hace que se busquen nuevas fórmulas de financiación. A ver si entre la vía presupuestaria y soluciones extra presupuestarias se logra relanzar el Plan de Calidad de las Aguas.

¿Le parece buen sistema que la Administración difiera el pago de una obra hasta su recepción?

Es una solución magnífica que ya funcionó bien en los años 1997 y 1998. Lo que yo le digo al Ministerio de Medio Ambiente es que no todas las obras deben hacerse por el llamado método alemán, pero mientras se buscan vías de financiación podrían arrancar tres o cuatro proyectos, de entre 20 y 30 millones, difiriendo el pago. Sería un plan de choque para no repetir un año fatal. España tiene hoy un problema presupuestario, pero puede afrontar inversiones en el presente pagándolas dentro de cuatro o cinco años, cuando no existan las restricciones económicas.

¿Se han sentado las empresas a negociar con el Gobierno?

Sí, y también habrá que hacerlo con grandes Ayuntamientos y Comunidades. Hay actuaciones de más de 200 millones, como un par de depuradoras en Madrid, que merecen pensar en nuevas formas de financiación.

¿Les gusta el modelo concesional o prefieren construir y dejar las infraestructuras en manos públicas?

Estamos muy acostumbrados a las concesiones fuera de España. Lo que decimos es que se den siempre y cuando las empresas cobren por ofrecer un agua de calidad y no en función de la demanda. Y los bancos están con nosotros porque piden visibilidad en el retorno de las inversiones antes de financiarlas. Sobre el modelo concesional, Eurostat exige que el capital privado asuma el riesgo de construcción y un segundo riesgo: disponibilidad o demanda. Aragón transfirió los tres a las empresas y hoy tiene problemas en alguna concesión.

¿Entienden los banqueros el negocio del agua?

Creo que sí. Los sustos de la banca en las autopistas radiales, con los riesgos de disponibilidad y demanda, no se deben repetir en el campo del agua.

¿Por qué no se ha generalizado el contrato concesional en España?

En una concesión las inversiones se ven reflejadas en las tarifas. La Administración no parece dispuesta a que suba el precio del agua. Por eso les decimos que apuesten por colaboraciones mixtas o por el método alemán. Cualquier cosa menos paralizar la actividad, que es lo que ha pasado en 2009.

"El empleo sólo se mantiene con actividad local"

"Si no salen obras a concurso las empresas tendrán que redimensionarse". La frase del director general de ATTA, Ángel Cajigas, puede aplicarse a todo el sector constructor, pero se refiere en concreto a actuaciones en infraestructuras de saneamiento, depuración y reutilización del agua.

La UE ha marcado el camino a través de una política inversora en conservación, protección y mejora de la calidad del agua y su uso racional; un fin que en España se trata de alcanzar con el Plan Nacional de Calidad de las Aguas 2007-2015. La iniciativa acumula proyectos por 19.000 millones de euros a financiar entre Gobierno y Comunidades Autónomas, pero choca con un déficit que restringe el endeudamiento de la Administración.

"El Gobierno nos escucha y nos está apoyando para salir a otros países o competir por mercados como el mediterráneo, donde tenemos una fuerte competencia con Francia", señala el directivo de la patronal. Es verdad que empresas españolas como Acciona Agua, Befesa (Abengoa), Cadagua (Ferrovial), Drace (ACS), Inima (OHL), Aqualia (FCC), etcétera, ganan importantes concursos en Egipto, Israel o Australia. También es cierto que están entre las más avanzadas del mundo técnica y tecnológicamente en desalación, depuración y reutilización. Pero "necesitamos el mercado nacional", dice Cajigas, "porque las empresas están dimensionadas pensando en el Plan Nacional de Calidad de las Aguas. Además, los contratos que ganas fuera se atienden con personal del país y el empleo español sólo se mantiene con actividad local".

TARIFAS. Apuesta por un suministro más caro

La necesidad de capital privado para alimentar el Plan de Calidad derivará, según Cajigas, en una revisión "al alza de tarifas y cánones" del agua. El bajo precio de este bien, según dice, impide un mejor servicio al ciudadano.

¿Lo está haciendo bien el Gobierno de Zapatero en materia de aguas?

La política actual del Gobierno está muy condicionada por el debate del Plan Hidrológico de la pasada legislatura. La decisión tomada para afrontar el déficit de recursos hídricos en el área mediterránea sigue sin tener el respaldo necesario sobre todo por los usuarios agrícolas, por lo que dicho debate está dormido pero no definitivamente cerrado. A esto hay que añadir la incidencia de la crisis económica en las inversiones en materia hidráulica en general y en el Plan Nacional de Calidad en particular. Creo que va a ser cada vez más imprescindible la colaboración público-privada aunque ello implique la corrección al alza de las tarifas y cánones. El sector público no tendrá más remedio que ser valiente para afrontar este reto.

¿Las tarifas deberían ser más altas en España?

Sí. En otros países un mayor precio del agua repercute en un mejor servicio de explotación y mantenimiento por parte del sector privado.

Le dirán que también ganamos menos…

El agua en Alemania cuesta cuatro veces más que en España, aunque un alemán no gana cuatro veces más que nosotros. Aquí hemos hecho las depuradoras con fondos públicos sostenidos por impuestos, mientras fuera se hacían vía tarifas. El problema es elegir el momento para romper con esa dinámica y empezar a tirar de fondos privados. El modelo español nunca ha tenido en cuenta el mantenimiento o conservación. Nos hemos gastado mucho dinero en construcción y poco en operación, porque al usuario no se le pueden subir las tarifas. El metro cúbico a 1,1 o 1,2 euros está muy por debajo de lo que debería. Pero nadie se atreve a cambiar esta situación.