El panorama energético varía

La caída del consumo eléctrico anticipa un cambio estructural de la industria

El hundimiento de la demanda de energía eléctrica en 2009, con una caída del 4,6%, dibuja importantes cambios estructurales de la industria, cuyo consumo llegó a caer en algunas zonas un 50%. Los expertos auguran un nuevo panorama productivo que habrá que tener en cuenta a la hora de diseñar la planificación energética y gestionar el sistema.

Aunque hace varios meses Red Eléctrica (REE) auguraba un freno de la caída del consumo energético en el último trimestre de 2009 (en mayo llegó a derrumbarse hasta un 9%), la evidencia de los datos hicieron perder las esperanzas en dicha corrección. Según la información facilitada estos días por el gestor del sistema, la demanda de energía en el conjunto del año cayó un 4,6% (el 4,3% corregidos los efectos del calendario laboral y la temperatura), hasta un total de 251.524 GWh.

La situación es especialmente grave si se tiene en cuenta que la evolución de la demanda del último trimestre del año (en diciembre cayó un 2,1%) resulta de la comparación del mismo trimestre de 2008, en el que se registraron ya importantes caídas. Según fuentes próximas a REE, los datos indican que la crisis económica es más profunda de lo anunciado y que, tras de ellos, se esconden cambios estructurales de la demanda industrial (causa principal del hundimiento del consumo) que dibujarán un nuevo panorama a tener en cuenta a la hora de diseñar la planificación energética y de gestionar el sistema.

Aunque la prudencia aconseja esperar a ver cómo evoluciona la situación en los próximos meses, todo apunta a que España (un país en el que durante años el consumo energético crecía el doble que el PIB) no volverá, en el mejor de los casos, a registrar fuertes crecimientos de la demanda. Y es que no se descarta que los cierres temporales de plantas industriales grandes consumidoras de energía se conviertan en definitivos.

El hundimiento de la demanda ha provocado serias distorsiones en el sistema, que ha obligado a verter energía eólica (reducir su producción) alguna noche de las vacaciones navideñas, que han coincidido con fuertes lluvias y viento y una menor demanda estacional. Fue en la madrugada del 30 de diciembre, en que se produjo récord de generación eólica, que llegó a cubrir el 54% de la demanda total. Sólo en diciembre, la eólica creció un 23,9% sobre el mismo mes del año anterior, lo que supuso un 19,% del total.

Esta situación se puede volver a repetir en el futuro, ya que el gestor del sistema necesita tener en funcionamiento una serie de centrales que garanticen un mínimo térmico durante la noche, lo que podría obligar a tirar eólica en esas horas valle, tal como acaba de ocurrir.

En tiempos de baja demanda, las renovables (cuya incorporación no cesa) compiten con las centrales convencionales. Las renovables alcanzaron en el conjunto del año un 26% de la producción eléctrica.

REE considera que, con este nuevo panorama, serán necesarias actuaciones urgentes de gestión de la demanda, como la instalación de los nuevos contadores eléctricos con discriminación horaria y otras medidas como los bombeos.

Problemas de la industria

La demanda de la gran industria, que en algunas zonas se llegó a derrumbar hasta un 50%, está sufriendo, además de las consecuencias de la crisis económica, la fuerte subida de las tarifas de acceso a las redes. Para este año, estos peajes se han incrementado una media del 14%, llegando en algunos tramos hasta el 26%.

Se da la circunstancia de que muchas de estas grandes empresas (siderúrgicas, cementeras o de aluminio) habían firmado contratos favorables de suministro en el mercado libre en el marco del acuerdo por el que Industria eliminó el real decreto ley sobre el CO2 que suponía un coste de mil millones anuales para las eléctricas, pero ahora ven incrementar su factura de la luz por los fuertes incrementos de las tarifas de acceso.

El decreto sobre el carbón se ralentiza

Aunque las empresas mineras confiaban en que el real decreto que obligará a las eléctricas a consumir carbón nacional entraría en vigor el 1 de enero, lo cierto es que el Gobierno ha decidido demorar su aprobación ante la sospecha de que se trata de una ayuda de Estado que se debe notificar a la CE.

Por el momento, el polémico decreto del carbón está en manos del Consejo de Estado después de los duros dictámenes publicados, respectivamente, por la Comisión de la Energía y la Comisión Nacional de la Competencia (CNC). Además, el Gobierno ha decidido notificar voluntariamente las medidas a Bruselas por si pudiera considerarse una ayuda de Estado.

La obligación de producir con carbón local (que sigue almacenándose ante la falta de demanda) dejaría fuera otros combustibles, como el gas, cuyo lucro cesante se pagará en la tarifa.

Otro mal año

La sospecha de que la caída de la demanda era coyuntural se desvanece. El año pasado REE se oponía a que las eléctricas frenaran sus inversiones (algo que hicieron en un 34%) alegando exceso de capacidad. Ahora, REE habla de caídas estructurales del consumo.