Alta Fidelidad

Alta Fidelidad

El próximo 1 de enero se estrenan la presidencia española de la UE y el primer presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. El tiempo juzgará ambos mandatos. Pero los dos han apostado por altavoces Hi-Fi para intentar garantizar la calidad del sonido que reciban los espectadores y el jurado.

España ha encargado su comunicación en la capital comunitaria a Cristina Gallach (arriba, izqda.), la persona que durante 15 años ha amplificado la voz de Javier Solana, primero en la OTAN y después en la política exterior de la UE. Además de catalán y español, sus dos lenguas maternas, habla inglés, francés, ruso y alemán.

Lleva 18 años en Bruselas y no hay diplomático comunitario, funcionario del Consejo o corresponsal que no la tenga en su agenda. Pero tampoco nada ni nadie escapa al radar de esta vicense [reconozco que me hace ilusión escribir este gentilicio ¡por primera vez en mi vida!]. Comunica y escucha a la vez. Observa tanto como es observada.

Sus comentarios oficiales o extraoficiales, sus valoraciones o sus previsiones son tenidas en cuenta como las de un oráculo con acceso a los cenáculos más reservados. Al mismo tiempo, su discreción y su talento para medir las palabras le ha valido la confianza de las personas o insituciones a las que ha servido de altavoz, más que de portavoz.

Otra altavoz altamente fiable en Bruselas es Jesús Carmona (arriba, dcha.), a quien Herman Van Rompuy acaba de elegir como portavoz adjunto. Carmona trabajará junto a Dirk De Backer, la persona que dirigía los servicios de comunicación de Rompuy durante su etapa como primer ministro belga.

El almeriense aporta a ese equipo ocho años de experiencia y responsabiidad en el área de comunicación del Consejo Europeo, primero en el terreno económico y después en el de justicia e interior, donde llegó a ser portavoz de Gilles de Kerchove (otro belga), coordinador de la política antiterrorista de la UE.

Durante esa trayectoria, Carmona ha traducido y explicado de manera infatigable los arcanos de la política comunitaria. Su número de móvil es uno de los más solicitados entre la prensa internacional acreditada en Bruselas. Y su presencia siempre atrae corrillos porque emite decibelios preñados de datos, detalles y guiños que enriquecen la información.

Por suerter, Carmona y Gallach no son la excepción. Forman parte de una nutrida cohorte de españoles que ocupan puestos de gran responsabilidad en la comunicación europea, algo llamativo para los nacionales de un país donde esa política está infradesarrollada tanto a nivel público como privado.

Juan Carlos González, asturiano, es el máximo responsable de la división de prensa del Tribunal de Justicia europeo. El catalán Jaume Duch es director de Medios de Comunicación en el Parlamento Europeo. Otros dos catalanes, Amadeu Altafaj y Ferrán Tarradellas, forman parte del equipo de portavoces de la Comisión Europea. Y en el sector privado, María Fernanda Fau es la directora de comunicación de la patronal europea BusinessEurope.

Fotos: Cristina Gallach y Jesús Carmona (B. dM., 18-12-09).

Comentarios

¡Cuánto brillan los españoles en la distancia! Quizás porque están a años luz de la proverbial envidia de su patria, capaz de apagar a la estrella más rutilante.
Ciro,Tu comentario me parece de lo más acertado. La envidia, y la picaresca (que no se por qué se considera un activo) son cosas sin las que viviríamos mucho más a gusto y de forma más constructiva.Saludos,
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