Ingeniería para mimar a los socios
Las empresas cotizadas están ensayando nuevas fórmulas de remuneración a sus accionistas que puedan compatibilizar las tensiones financieras de las cuentas de resultados con el mantenimiento de la rentabilidad por dividendo. Las sociedades más afectadas por la crisis, sobre todo las altamente endeudadas o las que, como los bancos, tienen que reforzar su base de recursos propios, están echando mano de la nueva ingeniería societaria para fidelizar y mimar a sus propietarios minoritarios.
Además de adelantar los pagos que tradicionalmente se desembolsan en enero a diciembre para ahorrar el pequeño sobreesfuerzo fiscal (la subida de la retención sobre rendimientos de capital desde el 18% al 19%) de los accionistas, han puesto en circulación fórmulas que mantienen el pay out y tratan de limitar la dilución del valor, reduciendo incluso los desembolsos en caja.
Todos estos mecanismos han permitido que este ejercicio, a pesar de las dificultades para los negocios en todos los sectores económicos, la retribución a los accionistas de las compañías cotizadas españolas hayan alcanzado un nuevo récord, del entorno de los 30.000 millones de euros. Si ello es compatible con el reforzamiento del capital de las empresas, se convierte en una garantía que refuerza la solidez para el futuro.