A la espera de su paso por el Senado

La Cámara de Representantes de EE UU aprueba la reforma financiera

La Cámara de Representantes ha aprobado con 223 votos a favor y 202 en contra una legislación para la reforma del sistema financiero, el cambio más significativo en este sector desde el New Deal de los años treinta. A la reforma le espera el siempre más complicado paso por el Senado para convertirse en ley, algo que no se espera que ocurra hasta bien entrado el primer semestre de 2010.

A la reforma le espera el siempre más complicado paso por el Senado para convertirse en ley, algo que no se espera que ocurra hasta bien entrado el primer semestre de 2010.

La reforma ayer aprobada es el resultado de meses de intensos debates y negociaciones tanto dentro de los comités como en los pasillos del Congreso. Los lobbies han estado muy atentos a estas porque de aprobarse, la legislación transformará el sector de las finanzas, desde la gran banca hasta las tarjetas de crédito. Una de las novedades que aporta esta ley es la creación de una Agencia de Protección a los Consumidores que vigilará a las entidades que ofrezcan productos financieros como fondos de pensiones, tarjetas de crédito, e hipotecas, entre otros.

Este proyecto crea además un consejo de Estabilidad financiera, que identificará las firmas que son tan grandes, interconectadas o suponen riesgo para todo el sistema en su conjunto. Estas entidades estarán vigiladas mucho más de cerca y se les aplicará una regulación especial. Para el caso de que una de estas instituciones esté en peligro de supervivencia, se establece un sistema para su cierre ordenado, algo que no se pudo hacer con AIG, que fue salvada gracias a una multimillonaria intervención del Estado ni con Lehman Brothers, una entidad que puso al sistema financiero entre la espada y la pared en otoño de 2008. Con este sistema se quiere acabar con el problema planteado por firmas "demasiado grandes como para dejar que se puedan caer". Los republicanos, que han votado en bloque en contra de esta propuesta de ley en su conjunto, consideran que así se institucionalizan las ayudas al sector.

La ley, además obliga a que los gestores de los hedge funds se registren en la SEC y da a este regulador de los mercados poder para proteger a los inversores y regular mejor los mercados. En cuanto a los derivados, por primera vez se regula este mercado opaco que se estima que mueve unos 600.000 millones de dólares y se establecen mercados o cámaras de compensaciones para una intermediación transparente.

En uno de los asuntos más complejos y que más problemas está dando desde el punto de vista político, la compensación en las entidades, los accionistas tendrán un voto no vinculante sobre lo que decidan los consejos de las empresas sobre este particular.