Renovación de cargos en la caja

Rato y el PSM tensan la negociación para renovar cargos en Caja Madrid

El Partido Socialista de Madrid (PSM) y Rodrigo Rato han endurecido sus posiciones en la negociación para renovar cargos en Caja Madrid. Rato, que busca una candidatura de consenso para presidir la entidad financiera, ha rebajado el número de consejeros que iban a designar los socialistas. æpermil;stos responden con la amenaza de volver a judicializar el proceso electoral.

Las espadas vuelven a estar en todo lo alto en Caja Madrid. Después de dos meses en los que el proceso electoral ha estado paralizado por decisión judicial, los actores implicados afilan sus armas para arañar una mayor cuota de poder en los órganos de gobierno de la entidad financiera.

Rodrigo Rato, convertido en el candidato oficial del Partido Popular para sustituir a Miguel Blesa al frente de la segunda caja de ahorros del país, opera entre bambalinas para lograr una candidatura de consenso que asiente su liderazgo. Sin embargo, las negociaciones se han tensado en los últimos días.

El principal motivo de desencuentro es el reparto de los nuevos cargos. En julio, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, logró alcanzar un pacto de estabilidad con el Partido Socialista de Madrid (PSM) y los sindicatos para garantizar la estabilidad en la caja. El problema es que ahora Rato no está conforme con el reparto de consejeros alcanzado en dicho acuerdo.

En julio, el PP aceptó que los socialistas accedieran a una vicepresidencia (que ahora no tiene), al tiempo que mantenían sus cuatro consejeros, un arreglo que ahora le parece excesivo a Rato.

"Lo que está buscando es contar con el máximo número de personas próximas a él en el consejo, reduciendo las posibilidades de representación de los madrileños", explican fuentes del PSM.

El ex director gerente del FMI ya cuenta en el máximo órgano de gobierno de Caja Madrid con dos consejeros muy afines: José Manuel Fernández Norniella y Ricardo Romero de Tejada.

Ante el nuevo rumbo de los acontecimientos, el PSM ha optado por endurecer su discurso. El jueves, su secretario general, Tomás Gómez, advertía de que la tranquilidad en las elecciones de Caja Madrid dependía de que Rodrigo Rato "sea capaz de mantener el consenso existente en julio". El día siguiente, Gómez subía aún más el nivel de amenaza al asegurar que "si no hay consenso en Caja Madrid, pues no va a haber elección de presidente, porque probablemente habrá un proceso de recursos judiciales".

A lo largo de los 14 meses que llevan demorándose las elecciones en la institución crediticia se ha cambiado dos veces la ley regional de cajas, se ha apelado al Tribunal Constitucional y se han incoado media docena de procedimientos judiciales y administrativos.

La mediación de Esperanza Aguirre

Con la amenaza de que la renovación de cargos en Caja Madrid vuelva a encallar por enésima vez, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, ha tratado de mediar para acercar posturas entre Tomás Gómez y Rodrigo Rato. Aguirre trató de tranquilizar el viernes al secretario general del PSM al prometerle que "se hará lo que pactamos".

La presidenta, que en su día promovió la candidatura de su mano derecha, Ignacio González, para sustituir a Blesa, también aseguró que no entiende "que la gente que ha sido leal con nosotros, como son los socialistas, no tengan que estar ahí". Además, añadió que tiene "mucho interés en que el PSOE esté" en Caja Madrid y en que la elección de Rato como presidente de la caja "sea por unanimidad".

La próxima semana será clave en el futuro de la entidad. La comisión electoral se reúne el miércoles para reactivar el proceso y el parlamento regional junto a varios ayuntamientos y grupos de interés comenzarán a designar a sus representantes en la asamblea del cuarto grupo financiero español.

Venta de inmuebles

Caja Madrid se ha embolsado más de 100 millones de euros en los nueve primeros meses del año con la venta de 600 inmuebles a clientes particulares, según un comunicado que distribuyó el viernes. La caja puso en marcha una campaña de venta de pisos en mayo, con rebajas de hasta el 40%.