Reformas en torno a las jubilaciones

Los discapacitados con menor esperanza de vida se jubilarán a los 58 años

Los trabajadores que padezcan una discapacidad grave -de un grado superior al 45%- "que acorte su esperanza de vida" podrán jubilarse ahora desde los 58 años de edad sin ver mermada la cuantía de su pensión. La modificación fue aprobada el viernes por el Consejo de Ministros como respuesta a las peticiones del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (Cermi).

Hasta ahora, la legislación sólo permitía jubilarse antes de los 65 años, sin aplicar ningún coeficiente reductor sobre la pensión de jubilación, a quienes sufrían una discapacidad superior al 65%. "Por debajo de ese límite quedaban muchos asalariados cuya situación justificaba la jubilación anticipada", alegan desde el Ministerio de Trabajo.

El nuevo margen, explican, "tiene en cuenta no sólo el mayor esfuerzo de una actividad profesional comporta, sino también la concurrencia de una reducción de su esperanza de vida". Entre los nuevos beneficiarios estarán, entre otros, los afectados por parálisis cerebral, síndrome de Down, autismo, esquizofrenia o esclerosis múltiple. Un 9% de la población padece algún tipo de minusvalía, y entre 15.000 o 25.000 personas podrían acogerse a la nueva legislación.

El Gobierno prepara más reformas en torno a las jubilaciones. Incentivará la prolongación de la vida laboral con carácter general. La ministra de Economía, Elena Salgado, ha sugerido ampliar la edad legal de jubilación más allá de los 65 años.

Una secretaría general para el diálogo social

Para afrontar la nueva etapa del diálogo social tripartito, que comenzará en breve, el Ministerio de Trabajo ha creado una secretaría general específica. La dirigirá Alfonso Morón, que hasta ahora ejercía como mediador del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) en la negociación de convenios colectivos. Morón tratará con patronal y sindicatos y dependerá directamente del ministro, Celestino Corbacho.