Sudáfrica: Un gol al progreso

Un mundial que cambia un país

Los eventos deportivos cambian las ciudades; a Barcelona le pasó. ¿Pero pueden transformar un país? Sudáfrica, el país rico del continente pobre, aspira a modernizarse definitivamente, entrar en una dinámica de progreso que le una a Occidente y olvidar la segregación racial gracias al Mundial de 2010.

La mayor economía del continente negro funciona a toda máquina con una fecha en el horizonte: junio de 2010, cuando el balón de fútbol empiece a rodar en el país. Los diez estadios que se han construido o modernizado para el evento, con una inversión que ronda los 800 millones de euros, son la imagen más visible de la transformación.

Pero no son la única. Infraestructuras de comunicación, hoteles, restaurantes y garantizar la energía -uno de los problemas del país son los cortes eléctricos- han sido los objetivos clave para el cambio. Una inversión inicial que el ministro de Finanzas de Sudáfrica, Trevor Manuel, anunciaba hace un año que ascendían a 36.000 millones de euros.

Motor de África

La economía sudafricana está en crecimiento gracias al consumo interno del país y como exportador al continente africano. Sus materias primas han sido la base durante años -es un productor muy importante de oro, platino, cromo y diamantes- aunque el abastecimiento de electricidad a sus vecinos, la industria minera y cada vez más los servicios son los verdaderos motores de la economía sudafricana. Su PIB, el más importante de la región- en 2008 fue de 326.000 millones de euros, según el Banco Mundial- registra un aumento anual del 5% en el periodo 2000-2008.

Pero no todo son buenas noticias y Sudáfrica debe todavía hacer sus deberes. El apartheid se esfumó de la sociedad africana, aunque las desigualdades económicas entre blancos y negros son aún hoy patentes. El país cuenta también con una tasa de paro del 40% de la población activa, pese a que el Mundial de fútbol ha provocado la creación de 170.000 empleos en la construcción, según datos ofrecidos por el Gobierno sudafricano. Asimismo, la delincuencia está muy presente en las calles de las ciudades y el país es el primero del mundo en infectados por SIDA. Según datos de la ONU de 2004, el país contaba entonces con 5,5 millones de personas enfermas y había causado la muerte a 370.000 ese año.