Petróleo

El barril de crudo de Texas baja un 0,2% y cierra en 76,46 dólares

El barril de petróleo de Texas se depreció hoy un 0,2% pese a comenzar el día con avances y cerró en 76,46 dólares una sesión en la que los mercados neoyorquinos recibieron con cierto pesimismo la noticia de que el sector servicios estadounidense se contrajo en noviembre.

Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en enero restaron 14 centavos al precio anterior y encadenaron así dos días consecutivos de descensos.

En cambio, los contratos de gasolina para enero no registraron cambios y cerraron igual que el miércoles a 1,99 dólares por galón (3,78 litros), en tanto que el gasóleo, también para ese mes, se encareció un centavo y acabó a 2,04 dólares/galón.

El gas natural para entrega en enero restó 8 centavos al valor de la sesión previa y finalizó a 4,45 dólares por cada mil pies cúbicos después de publicarse que durante la semana pasada aumentaron las reservas estadounidenses de este combustible.

El ambiente variable que se vivía hoy en el Nymex, así como en el mercado de valores de Nueva York, se vio negativamente influido por el inesperado descenso de la actividad en el sector de servicios en EEUU el pasado mes.

El índice de actividad que elabora el Instituto de Gestión de Suministros (ISM) se situó en 48,7 puntos en noviembre, comparado con los 50,6 puntos de octubre y los 51,5 puntos que esperaban los economistas.

El retroceso de ese sector, después de dos meses consecutivos de avances, enfrió el moderado ánimo inversor que se había percibido en los inicios de la sesión al conocerse que la semana pasada se tramitaron 5.000 peticiones nuevas de ayudas por desempleo menos que en la anterior.

Otros datos oficiales reflejaron que la productividad de los trabajadores en EEUU aumentó a una tasa anualizada del 8,1% en el tercer trimestre, menos de lo que se esperaba.

Generalmente, las noticias que apuntan a una recuperación de la economía estadounidense suelen estimular las inversiones en crudo, ya que los inversores entienden que el crecimiento económico irá acompañado de una mayor demanda de petróleo y derivados.

En cambio, las informaciones que reflejan que la recuperación no va a ser tan rápida tienden a desincentivar las inversiones.