Frédéric Terrien | Director general de Yes.fm

"El sector tiene mala imagen para invertir"

Tras un periodo en hibernación, Yes.fm, el servicio de música en streaming pionero en España, volvió este mes a la actividad.

¿A qué se ha debido este parón de tres meses en sus servicios?

El detonante fue la confirmación de que los usuarios premium realizaban un consumo por encima de los 3,99 euros que teníamos fijado de tarifa. Nosotros pagamos a las discográficas por cada escucha "a demanda", y no cubríamos los costes. El precio actual de 7,99 al mes para quienes accedan desde el ordenador es realista por poder disponer de 2,5 millones de canciones cuando se quiera, tantas veces como se quiera.

¿Qué ofrece Yes.fm para distinguirse de su competencia?

Además de que contamos con un catálogo internacional tan amplio como cualquiera, tenemos acuerdos específicos para material en español. Se estima que más del 50% de la música consumida en España es en castellano y nosotros contamos con la mejor oferta en ese terreno, así como en catalán. Tenemos canales de copla o para dormir a bebés.

¿Cuántos abonados tienen en estos momentos?

Al estar reciente la reactivación del servicio premium, después de que devolviéramos las suscripciones al suspenderlo, las cifras no son significativas. Sí puedo afirmar que contamos con 700.000 usuarios regulares de nuestras playlist, es decir, de la música que ofrecemos gratuitamente agrupada por géneros o temáticas, con 500 opciones actualizadas a diario por nuestro equipo de DJ's. Para escucharlas basta con darse de alta en nuestra web.

¿Cuántos de sus usuarios acceden por móvil?

Aún es una cifra marginal, aunque nuestra aplicación para iPhone ha sido descargada 120.000 veces y es posible usarla de manera gratuita, a diferencia de la de Spotify.

¿Estudian otras fuentes de ingresos?

Estamos valorando la inserción de publicidad. Sin embargo, entendemos que resulta molesta y nos haría más similares a una emisora de radio.

¿Cree que el streaming va a derrotar a las descargas?

Hay muchos factores en juego. No soy especialmente combativo contra la piratería, entiendo que los jóvenes escojan una alternativa gratuita cuando esté a su alcance. Pero lo cierto es que los músicos deben recibir pago por su trabajo para que no perdamos talentos. Cuando las conexiones 3G estén generalizadas y sean baratas, y el streaming resulte más cómodo que las descargas, creo que será una herramienta para acabar con ellas. Hasta entonces, tenemos la oportunidad de colocarnos de forma preferente en el mercado.

¿Cuáles son sus siguientes proyectos?

Queremos conseguir nuevas inversiones, algo difícil porque la música ahora mismo tiene mala imagen para ellos como negocio. Y después, trasladar nuestro modelo a Iberoamérica, donde no existe ningún servicio local de este tipo.