Sector financiero

Las cajas de Ávila, Burgos y Segovia sientan las bases para negociar el proceso de integración

Las cajas de ahorros de Ávila, Burgos y Segovia están trabajando en las bases que les sirvan para entablar un proceso de negociación que culmine, el próximo año, con una integración de las tres entidades.

Según han confirmado hoy a EFE fuentes de la negociación, se trabajará en la integración y no en la fusión de las tres cajas que han quedado al margen del proceso iniciado por Caja España y Caja Duero.

El pasado 12 de noviembre los secretarios generales del PSOE en Burgos, Segovia y Ávila instaron a las cajas de ahorros de estas provincias a iniciar un proceso de fusión, tras el rechazo de Caja Burgos a unirse con Caja Duero y Caja España.

El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto, se ha manifestado "encantado" de poder hablar con Caja Burgos "sin excluir otras conversaciones" y sin sacar tampoco del diálogo a Caja Ávila.

Esta senda es la que se está siguiendo, en opinión de fuentes cercanas a la negociación, que perciben cierta prisa para el inicio de los encuentros en los que puedan trabajar las tres partes.

El acuerdo a discutir será la fórmula de integración, prácticamente la misma que suscribieron PP y PSOE, Comisiones Obreras y la patronal de Castilla y León, pero que no recibió el visto bueno de los consejos de administración hace un año.

En este acuerdo se habla del respeto a la naturaleza jurídica de las cajas de ahorros de Castilla y León y a que cada una mantendrá el pleno control de su Obra Social, alentándose las fórmulas de colaboración a las que voluntariamente quieran sumarse en un grupo contractual.

Además, quedaba patente que en un mercado global como el financiero se exige que las instituciones crediticias tengan la dimensión adecuada para reforzar su competitividad y solvencia.

Se habló del compromiso de que la formula de integración elegida no produzca ningún riesgo de "desnaturalización" o de "privatización" de las cajas, garantizando el mantenimiento del empleo y acompañado de un estudio financiero y de un plan de negocio que permita incrementar la eficiencia y rentabilidad.

Nueva andadura

Ahora, se percibe una nueva andadura entre las cajas de Ávila, Burgos y Segovia y no se descarta que, en los próximos días, se anuncie el inicio de contactos de forma oficial.

Al cierre del tercer trimestre del año, el beneficio de Caja de Burgos fue de 40,8 millones de euros, un 49 por ciento menos respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Hasta septiembre de 2009, Caja Segovia alcanzó un resultado antes de impuestos de 35,2 millones de euros, superior en un 20,2 por ciento al mismo periodo del año anterior, que una vez deducido el impuesto de sociedades, representa un resultado neto de 27,6 millones de euros, un aumento del 1,4 anual. En los primeros cinco meses de 2009, Caja de Ávila llevaba más de 11 millones de euros de beneficios netos.