Las cajas quieren que los Gobiernos no se sienten en sus consejos
Las cajas vuelven a dar la batalla para cambiar la ley del sector. Proponen que el Gobierno introduzca las recetas que el FMI facilitó en 2006. Creen necesario que los reguladores, es decir, las comunidades autónomas, dejen los consejos de estas entidades.
El sector de ahorro ha decidido iniciar una nueva ofensiva para que los partidos políticos y el Gobierno retomen la reforma de las cajas. Entienden que no se puede realizar la mayor reestructuración en la historia del sector sin modificar una normativa desfasada. Las entidades de ahorro consideran que con unos cambios normativos se podría arreglar gran parte de los problemas existentes hoy en el sector. Esa es al menos una de las conclusiones que se abordó en el último consejo de la CECA.
Entre los cambios que reclama el sector está su despolitización, algo que ya pedía el FMI en su informe específico sobre las cajas en 2006, cuando Rodrigo Rato era responsable de este organismo. El gremio considera que el peso político en sus órganos de gobierno no debe superar el 25%. Pero van más lejos.
Las cajas mantienen que los gobiernos regionales no pueden sentarse en los consejos y asambleas de estas entidades, ya que son los responsables de su legislación. "No se puede ser supervisor, regular y estar presente en el consejo de la entidad que supervisa. Si se sientan no pueden regular", explican fuentes de las cajas. Esta petición se produce justo cuando las comunidades autónomas están reforzando su poder en las cajas.
Son los casos de Esperanza Aguirre en CajaMadrid, laGeneralitat Valencia en CAM y Bancaja o la Xunta de Galicia en Caixanova y Caixa Galicia. Ayer, de hecho, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, anunció un cambio de ley en Galicia en el que, entre otras modificaciones, se dará representación al gobierno regional en los órganos de gobierno de las dos entidades. Otra de lasmedidas que solicitan es que se otorguen derechos políticos a las cuotas participativas (instrumentos similares a las acciones pero sólo con derechos económicos).
Esta petición no sólo busca hacer más atractivo este producto para el inversor en un momento en el que las cajas necesitan ampliar sus fuentes de obtener capital, sino también que sea el principal instrumento que utilice una caja para comprar o absorber a otra entidad de ahorro en caso de quiebra. Las cajas consideran que si se dan derechos políticos a las cuotas participativas y se elimina el límite del 5% para su suscripción, de forma que una caja compre a otra que necesite recapitalizarse, se evitarían situaciones como las de Cajastur y CCM.
En esta operación ha sido un banco de la entidad asturiana el que adquiere los activos de la caja manchega para evitar que la asamblea deCCMse incorpore a la asturiana, con menos consejeros generales. El presidente de la CECA, Juan Ramón Quintás fue ayer tajante en la necesidad de cambiar la ley de cajas. "No tenemos una nueva ley de cajas pese a que lo hemos pedido insistentemente. También desde los organismos internacionales", declaró en una entrevista en Antena 3. Y añadió que, en lugar de tener una legislación adecuada al momento actual, las cajas "tienen una regulación con defectos ya reconocidos desde hace años".
Cinco entidades emiten 500 millones en cédulas
Caja España, Duero, Insular de Canarias, Segovia y Caixa Penedès colocaron ayer de forma conjunta cédulas hipotecarias por 500 millones de euros. La emisión ofrece una remuneración de 125 puntos básicos sobre midswap, el tipo de referencia para estas operaciones. Además, se trata de la primera transacción de estas características que se realiza con una vigencia de 10 años. El 60% de los títulos se quedó en España, otro 18% fue a parar a Holanda, un 11% a Alemania, un 7% a Francia y el 4% restante acabó en otros destinos, informa Eduardo G. Ercoreca. Fuentes conocedoras de la operación destacan que un 10% de las cédulas ha sido adquirido por bancos centrales. "Esto es una buena señal porque implica que apoyan la emisión, pero que no lo acaparan", señalan dichas fuentes. Los colocadores han sido Ahorro Corporación, Royal Bank of Scotland, Société Générale y Goldman Sachs.