Laboratorios

Convivir con las secuelas del sida, desafío de ViiV Healthcare

Combatir las resistencias por la mutación de los virus y la toxicidad de los fármacos son los retos que primarán en su quehacer investigador.

Seamos francos.Muchas personas todavía dudarían si tuvieran que elegir entre padecer el VIH o un cáncer. Y todo a pesar de que la primera se ha convertido en una enfermedad crónica, y la segunda, en muchos casos, es aún irremediablemente mortal.

Aunque se han dado pasos de gigante en el descubrimiento de nuevos tratamientos desde que el VIH irrumpiera en el mundo occidental (hace ahora unos 25 años), que han ayudado, entre otras cuestiones, a borrar sus huellas, las resistencias de los pacientes a los fármacos, los problemas terapéuticos, la toxicidad de los medicamentos, además del prejuicio, siguen siendo retos aún pendientes de solucionar. Desafíos que siguen movilizando muchos recursos en unmercado ya de por sí muy dinámico (los fármacos apenas duran una década) y altamente competitivo y generando apuestas empresariales continuas.

Un buen ejemplo de las marejadillas que sacuden el universo de este virus es el nacimiento, hace escasas semanas, de la compañía ViiVHealthcare, dedicada única y exclusivamente a la investigación y desarrollo de nuevas soluciones, para paliar, entre otras cuestiones, una de las realidades más duras: los pacientes con VIH/sida suelen vivir un promedio de diez años menos que las personas sin el virus, según ha señalado recientemente Dominique Limet, director ejecutivo de la entidad.

Creada por iniciativa de los laboratorios GlaxoSmithKline (85% del capital) y Pfizer (15%), esta empresa, la primera especializada sólo en la I+D de esta patología, tiene entre sus principales objetivos desarrollar nuevas formulaciones ymejorar las ya existentes para combatir los principales problemas que sufren los pacientes con VIH, entre los que destacan las resistencias a los fármacos, generadas por la mutación permanente del virus; la toxicidad de los medicamentos, que produce un deterioro de los órganos, al igual que el resto de las medicaciones de las enfermedades crónicas; y la complejidad posológica. Es decir, intentar simplificarle los tratamientos a los pacientes.

Y es que ésta es una enfermedad con la que se ha ido aprendiendo sobre la marcha. De hecho, según ha señalado Ricardo Moreno, director general de la nueva entidad, que en España tendrá su sede en Tres Cantos (Madrid), "nunca supimos como tratar a estos pacientes". Los supervivientes, que contrajeron la enfermedad en los años ochenta, es ahora cuando están presentando problemas de riñón, hígado, etcétera.

Ahora bien, la compañía no parte de cero en cuanto alternativas de tratamientos. De entrada, cuenta con la experiencia de diez fármacos en su cartera (aportados por Glaxo y Pfizer) que le ofrecerán un considerable margen de maniobra, entre los que destacan sulfato de abacavir y lamivudina, comercializados por GSK como Epzicom y Kivexa, o maraviroc, comercializado por Pfizer como Selzentry o Calsentri. No en vano, en 2008 las ventas por estos medicamentos ascendieron a unos 1.800 millones de euros, un colchón que le permitirá una fuente de inversión continuada para sus programas de investigación.

Asimismo, la circunstancia de no partir de la nada también le ha proporcionado a la entidad una recámara investigadora importante. Según ha señalado Moreno, actualmente la compañía tiene en desarrollo unos siete productos, cinco de ellos en fase II de investigación, entre los que destacan familias de integrasa (para evitar la entrada del virus en las células), que serán los primeros que verán la luz, así como potenciadores, que refuerzan la acción de otros antivíricos.

Y es que aunque en otros ámbitos de investigación algunos laboratorios están estudiando la posibilidad de administrar tratamientos monoterápicos, ViiV, de momento, va sobre seguro y sigue apostando por la combinación de varias familias de antivíricos. Estos comúnmente conocidos como cócteles de retrovirales comenzaron a administrarse a principios de los noventa.

Por su parte, ViiV Healthcare ha destinado, además, un fondo inicial de 10 millones de libras (11,2 millones de euros) para apoyar programas público-privados para el descubrimiento de nuevos fármacos para el VIH en niños.

El coste bajaría un 50% con una sola píldora

Lo que daría cualquier paciente de VIH por no tener que tomar los famosos cócteles de pastillas. Esto podría convertirse en una realidad de corroborarse los resultados de un estudio (Monet), realizado entre paciente de 13 países europeos, coordinado desde España por el grupo de expertos Gesida y financiado por Janssen-Cilag, la compañía farmacéutica del grupo Johnson & Johnson.

En este trabajo se pone de manifiesto que, en algunos pacientes, las terapias compuestas de los antivirales inhibidores de la proteasa y de los nucleósidos (dificultan la replicación del virus) son igual de eficaces que monoterapias integradas sólo por los primeros.

Según ha señalado Antonio Fernández, director de desarrollo de negocio de la entidad, en el 86% de ambos grupos de estudio la carga viral se mostró igual de indetectable. "Este es un primer paso para pasar de tomar tres pastillas a una sola", dice Fernández. Aunque hacen falta nuevos estudios, se podría reducir a la mitad el coste de los tratamientos.