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La amenaza de Londres de "romper" los contratos de los banqueros irritan a la City

La amenaza del ministro británico de Finanzas, Alistair Darling, de "romper" los contratos de los banqueros si con ellos se priman prácticas arriesgadas ha causado fuerte irritación en la City de Londres, según el vespertino londinense Evening Standard.

Según han adelantado varios medios británicos , las medidas previstas por Darling se incluirán en el conjunto de medidas legislativas que anunciará el próximo miércoles el primer ministro británico, Gordon Brown, en el llamado "discurso de la Reina".

"Todo esto es políticamente muy correcto y también tópico", dijo Clive Zeitman, director de litigios comerciales del bufete Stewarts Law, que ha estado recientemente en el centro de la batalla de los banqueros en defensa de sus primas.

"Sería ridículo que el Gobierno introdujese leyes tan draconianas. Si uno quita incentivos a la City, la destruirá y será desastroso para todos", advirtió Zeitman, citado por el periódico.

El secretario de Estado para las relaciones del Gobierno con la City, lord Myners, se sumó a las amenazas de Darling y dijo que si ese tipo de contratos que priman el riesgo se crean en el futuro "serán nulos de acuerdo con la (nueva) legislación".

Algunos abogados de la City se preguntan, sin embargo, si el Gobierno va a poder cumplir lo que anuncia pues cómo va a poder el regulador determinar si un contrato concreto anima a asumir ese tipo de riesgos a corto plazo.

Según la Asociación de Banqueros Británicos, la última amenaza de Darling es un golpe más propinado a la condición de Londres como líder de las finanzas mundiales y podría llevar a un éxodo de ejecutivos del sector.

Lord Myners se mostró convencido de que el nuevo proyecto de ley sobre servicios financieros se convertirá en ley antes de las próximas elecciones generales, previstas para mayo o junio del 2010.

Sin embargo, el citado Zeitman expresó su escepticismo y dijo que un proyecto de ley de tanta trascendencia no puede aprobarse precipitadamente.