Sanción histórica

Caser recurrirá la multa de Competencia y niega que haya pactado precios en seguros de vivienda

Caser recurrirá ante la Audiencia Nacional la multa que la ha impuesto la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), junto a otras cinco aseguradoras por pactar los precios del seguro decenal de daños a la edificación, unos hechos en los que negó haber participado, según explicó la compañía en un comunicado.

Competencia ha sancionado a Caser con 14,2 millones de euros de una multa total de 120,6 millones de euros repartidos entre las seis compañías, la mayor sanción de la CNC desde 2004, por su participación en el cártel junto a Mapfre, Asefa, Swiss RE, Scor y Munchener.

"Caser no ha participado en ningún supuesto acuerdo de fijación de precios, ni ha contribuido al mantenimiento de situaciones contrarias a la libre competencia, observando una conducta respetuosa con la legislación aplicable al respecto", defendió la compañía.

La aseguradora destacó el voto particular, contrario a la resolución, emitido por el vicepresidente del consejo de la CNC, Fernando Torremocha, al considerar que resulta "demoledor" para los argumentos de la resolución y "niega" la existencia de cualquier acuerdo de fijación de precios, así como la posibilidad de imponer sanciones tan "desmesuradas" como las propuestas.

La aseguradora explicó que tiene "la absoluta confianza" de que los tribunales "revocarán la resolución, aun cuando difícilmente podrán remediar el daño reputaciones que se ha originado con esta actuación y con la forma en que se ha trasladado a la opinión pública".

La CNC concluyó que las compañías multadas realizaron un cártel para fijar precios mínimos en el seguro decenal de daños a la edificación a las viviendas durante el periodo 2002-2007, durante el que también boicotearon a las aseguradoras que se negaban a sustraerse a la disciplina de precios.

La Ley de Ordenación de la Edificación introdujo en 2002 la obligación para los promotores de edificios nuevos de contratar un seguro de daños materiales a diez años que garantizara los daños causados en el edificio de origen estructural.

Ante el crecimiento del sector de la construcción, y para evitar la caída del precio del seguro decenal, las aseguradoras se reunieron con el objetivo de alcanzar un acuerdo de precios mínimos, que se materializó en un documento de 5 de diciembre de 2001.