Cambios en la aerolínea

Spanair quiere ahorrar 100 millones anuales con su plan de recorte de costes

El presidente de Spanair, Ferran Soriano, afirmó hoy que los cambios de la aerolínea orientados a reducir gastos suponen un ahorro de 100 millones de euros al año y persiguen obtener beneficios en 2011, rendimientos con los que se financiarían nuevas rutas.

En una conferencia en Barcelona en la escuela de negocios Esade, Soriano destacó algunos de los recortes, como la reducción de flota, pasando de 45 a 35 aviones, la reestructuración comercial, y la supresión de rutas con pérdidas, entre ellos los vuelos de Jerez con Madrid y Barcelona.

Señaló que ha habido que renegociar contratos y cambiar convenios, para lo que pidieron a los sindicatos "que se bajaran el sueldo", ante lo que han tenido, dijo, "una actitud responsable". "Spanair, como funcionaba antes, no tiene futuro, hay que hacer sacrificios", apuntó.

Una vez se reconduzca la compañía y se obtengan beneficios, la "salida natural", explicó, es cotizar en Bolsa o integrarse en un gran grupo, que sería Star Alliance. Argumentó que la entrada en el parqué es una "intención conceptual" para la que no hay fecha y se basó en que la mayoría de aerolíneas privadas están en Bolsa.

Sobre la ampliación de capital de 100 millones, de los que quedan por desembolsar 35 millones, Soriano indicó que los socios de Ieasa aportarán una parte antes de finalizar el año. El objetivo es cerrar la ampliación "cuanto antes mejor", pero no descartó que finalice en 2010. "Hay flexibilidad", señaló.

Soriano remarcó los acuerdos con aerolíneas del grupo Star Alliance para lanzar nuevas rutas, como el acuerdo de la semana pasada con Continental para realizar vuelos directos entre Barcelona y Nueva York en código compartido. Con vistas a convertir la capital catalana en un ''hub'' de vuelos intercontinentales, explicó que están "intentando convencer" a otras compañías del Star Alliance, como Singapore Airlines, Air China y la japonesa ANA.

"Podemos intentar convencer a Air China para que venga a Barcelona y nosotros comercializaremos vuelos a Pekín", dijo. Sobre los acuerdos con compañías asiáticas, señaló, Europa puede ser un lugar estratégico para viajar hasta Sudamérica. Citó el caso de la ruta Barcelona-Milán-Singapur, con una parada técnica en la ciudad italiana.

El objetivo es que, cuando Spanair sea rentable, tenga sus propios vuelos directos a ciudades como Buenos Aires y Nueva York.

Según Soriano, el interés por Barcelona es "muy alto", a lo que contribuye que "hay demanda y hay un nuevo aeropuerto", en referencia a la nueva terminal T1. Consideró que hace falta que las empresas instalen en Barcelona sus centros de decisión, para "conectar con el mundo" la ciudad condal.

En cuanto al sector aéreo, subrayó que, en general, todas las aerolíneas han perdido un 50% de pasajeros de clase 'business' y estimó que, tras la crisis, no habrá tanta diferencia entre las tarifas de primera clase y turista. También subrayó la caída del 50% de tráfico en el Puente Aéreo, por la competencia del tren.