La nueva financiación supera el primer escollo parlamentario
Los 11.500 millones de recursos adicionales para las comunidades autónomas que prevé el nuevo modelo de financiación no son suficientes para que el PP lo avale. Pese a todo, el Gobierno logró ayer superar su primer trámite parlamentario con la ayuda de ERC, IU y Coalición Canaria.
La vicepresidenta económica, Elena Salgado, eludió entrar ayer con la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, en un debate político. Se atuvo al relato ya conocido de los detalles del nuevo modelo que el pasado verano inició su recorrido tras su aprobación en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde las comunidades del PP se abstuvieron.
Salgado recordó que con los 11.500 millones de recursos extraordinarios que incorpora el nuevo sistema podrán atenderse mejor los servicios sociales que prestan las regiones. De ellos, 1.812 millones se destinarán a financiar la ley de Dependencia mediante una distribución que prima el aumento de población.
Pese a la importancia del proyecto de ley y al hecho de que en 2001 fue respaldado por todas las comunidades, el Gobierno ha decidido seguir adelante aunque en esta ocasión sólo son nueve las que lo apoyan. Sáenz de Santamaría reprochó a Salgado el momento de "penuria fiscal" elegido para aprobar la reforma.
Las administraciones públicas han perdido más de la tercera parte de sus ingresos desde 2007 y, en opinión de la dirigente del PP, prometer ahora unos recursos adicionales de 11.500 millones cuando, en realidad, los Presupuestos de 2010 recortan en 10.000 la nueva financiación, carece de sentido. Sáenz de Santamaría recordó que Economía no ha precisado el reparto de estos fondos, lo que hace sospechar que se distribuyan "de forma arbitraria".
El nuevo modelo debería reunir, según el PP, tres condiciones informativas de casi imposible cumplimiento: que el Gobierno detalle cuánto se recaudará en los próximos años, cuánto disminuirá la deuda pública y cómo evolucionará la reducción del déficit.
Sánchez Llibre se aleja del tripartito
Los 3.687 millones de euros que la Generalitat catalana ha calculado que obtendrá del nuevo modelo no han sido suficientes para que éste sea aceptado CiU, que optó ayer por defender una enmienda de totalidad. A juicio del diputado Josep Sánchez Llibre, el nuevo modelo da la espalda al Estatuto catalán e introduce opacidad sobre los recursos que obtiene Cataluña.El discurso de CiU causó un visible malestar tanto entre los diputados del Partido Socialista de Cataluña, 25 en total, como de Esquerra. El portavoz de ésta última formación, Joan Ridao, defendió la sintonía entre el nuevo sistema y el Estatuto y argumentó que Cataluña recibirá recursos por encima de la media nacional.El rechazo de todas las enmiendas a la totalidad fue conseguido ayer por el PSOE con mayoría simple, gracias a la compañía de los republicanos, IU y Coalición Canaria, sumada a la ausencia de algunos diputados del PP. Para el debate final en el pleno, necesitará de mayoría absoluta.Al PSOE le bastará para ello con que no falte ningún diputado suyo y consiga arañar un escaño más de otro grupo parlamentario.