El Congreso insta a suprimir dos ministerios y una vicepresidencia
PSOE e Izquierda Unida fueron los únicos grupos parlamentarios que ayer se opusieron a adelgazar el Gobierno. A iniciativa del PNV, el resto de los partidos secundaron esta iniciativa con el argumento de que la crisis económica obliga a un ajuste en el sector público que sirva de mensaje ejemplar a los ciudadanos.

El diputado del PNV José Ramón Beloqui defendió que las administraciones públicas no pueden dar la espalda a los devastadores efectos que la crisis económica está teniendo en el sector privado: casi dos millones de puestos de trabajo destruidos, muchos de ellos a través de expedientes de regulación de empleo. En paralelo, recordó, la Administración pública ha ido engordando el número de funcionarios: 3,2 millones de empleados públicos, según los últimos datos oficiales.
Los nacionalistas vascos, que le acaban de sacar al PSOE de su apuro presupuestario respaldando las cuentas estatales del año que viene, ven llegado el momento de cambiar la ley del Gobierno para limitar a 14 el número de ministerios.
Ahora, consideran que están de más la Vicepresidencia tercera y los departamentos de Vivienda e Igualdad. Otros grupos, como Convergencia i Unió, ponen también en la picota al de Educación. Y el PP añade a ellos el de Cultura.
Este debate sobre el adelgazamiento del Gobierno no es nuevo. En abril y en junio pasados, el Congreso aprobó sendas mociones en las que se instaba al Ejecutivo a reducir su estructura.
La novedad es que lo que ayer prosperó fue una proposición de ley, de tramitación muy similar a la de un proyecto de ley. Tarde o temprano, pues, José Luis Rodríguez Zapatero tendrá que retratarse, aunque de momento el discurso del PSOE se aferra a que la composición y la amplitud del Gobierno es una prerrogativa exclusiva del presidente, reconocida en la Constitución.
Con independencia del resultado de la votación, que se saldó con un nuevo revés para el PSOE, todos los partidos, a excepción del Socialista y de IU, avalaron de una u otra forma el criterio del PNV.
Rafael Merino (PP) opinó que con más de cuatro millones de parados no tiene sentido que haya 14 ministros y tres vicepresidentes. Jordi Xuclá (CiU) repasó la amplia legislación autonómica en la que se limita el número de consejerías y citó los casos de Portugal y Finlandia, gobernadas por partidos socialdemócratas tras las recientes elecciones, donde sus gobiernos funcionan con 14 y 10 ministros, respectivamente, y un solo primer ministro.
Rosa Díez (UPyD) defendió el principio de austeridad, aunque votó en contra de la propuesta argumentando que el PNV hace una semana respaldó los Presupuestos.
Francisco Jorquera (BNG) se mostró partidario de reducir ministerios para aumentar el gasto social y Esquerra Republicana, consideró injustificable que el gasto de personal suba el 2,7% en el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para el año que viene.
Estabilidad para las diputaciones
El PNV no estuvo ayer cómodo en la defensa de una estructura de Gobierno más limitada, entre otras razones porque hace sólo una semana que ha respaldado los Presupuestos estatales del año que viene.De ahí la larga cambiada que dio en su discurso el diputado José Ramón Beloqui sin, curiosamente, tener como oyente a un solo ministro: pese a que se debatía su estructura, el banco azul permaneció vacío durante el debate.Esta iniciativa no ha quebrado la buena sintonía entre el PSOE y el PNV, entre otras razones porque éste último tampoco eligió el momento para su debate. Prueba de ello es que el próximo jueves se reunirán sendas delegaciones del Partido Socialista de Euskadi y del PNV para abordar los presupuestos de las tres diputaciones vascas.El respaldo nacionalista a las cuentas de 2010 no sólo tendrá como contrapartida la sobreprotección del Concierto Económico sino que, además, se compensará con la garantía de la estabilidad presupuestaria en los tres gobiernos forales.