Trabajo

El empleo público florece ante la agonía del privado

Las Administraciones públicas crean 111.800 puestos en el año.

El comportamiento del empleo público durante la presente crisis es, como poco, difícil de entender y aún más complicado de explicar. Los datos oficiales del Ministerio de Economía apuntan que en los últimos doce meses por cada once empleos que se destruyeron en el sector privado, se creó un nuevo puesto de trabajo en las administraciones públicas.

Trasladando esta situación a los números se observa cómo entre el tercer trimestre de 2008 y el tercero de 2009 las empresas privadas habían destruido un total de 1.207.900 empleos asalariados, mientras que las administraciones públicas habían generado en este mismo tiempo 111.800 nuevos puestos de trabajo. Esto, sin contar las empresas estatales que sí redujeron su plantilla en 6.800 personas en los últimos doce meses.

Pero este fervor de contrataciones públicas llama aúnmás la atención si se observa la evolución de los últimos años de uno y otro sector. Así, cuando las empresas privadas creaban empleo a un ritmo muy superior al 3%, el sector público se contenía y generaba empleos en el entorno de ese porcentaje o inferior.

El ejemplo más gráfico de esta tendencia se produjo en 2006, cuando el sector privado generó un 5,4% de nuevos ocupados, al tiempo que las administraciones públicas prácticamente congelaron sus contrataciones (0,6%). Sin embargo, ya el pasado año se invirtió esta tendencia y el sector público recortó casi 700.000 empleos, al tiempo que las administraciones generaron 116.000. Fuentes del sector estatal atribuyen en parte esta situación a los distintos planes de incentivos al empleo y a la actividad, así como a los ingresos de las administraciones ligados a los últimos tiempos del boom inmobiliario.

Las regiones a la cabeza

Pero ¿dónde se han creado estos nuevos puestos? Según los últimos datos del Registro Central de Personal (que explican precisamente los más de 100.000 puestos de trabajo creados en 2008), las administraciones autonómicas -que ya representan más de la mitad de todo el empleo público- ocupan el segundo puesto en la generación de nuevos ocupados, con un ritmo de crecimiento del 2,5%.

Sólo las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado vieron crecer más su plantilla: un 7,4% en 2008.

En el lado contrario, hubo tres áreas del sector público que destruyeron empleo el pasado año: la administración de Justicia (con una reducción de plantilla del 10% en 2008); las diputaciones, cabildos y consejos insulares (-2,8%); y Correos y Telégrafos (-1,3%).

Adelgazar la empresa estatal

Desde la llegada del PSOE al Gobierno en 2004, el peso de las empresas públicas se ha reducido notablemente; al menos, en lo que a empleo se refiere. Así lo indica la evolución de su número de trabajadores, que pasaron de ser 204.900 en el año citado a 143.800 en la actualidad, lo que supone una reducción del 30%.