Hostelería

Grandes hoteles para un sector turístico en horas bajas

La llegada de primeras cadenas, sobre todo a Barcelona, convive con numerosos proyectos parados

Hotel Tamarindos de Sol Meliá en Gran Canaria, uno de los establecimientos en venta.
Hotel Tamarindos de Sol Meliá en Gran Canaria, uno de los establecimientos en venta.

Las horas bajas por las que atraviesa el sector hotelero no han sido obstáculo para que grandes cadenas internacionales de lujo hayan utilizado Barcelona para desembarcar en el mercado español, como Mandarin Oriental y Starwood, con su enseña W. El director general del Mandarin Barcelona, Lluís Marcó, asegura que no se ha contemplado retrasar su apertura, prevista para finales de noviembre, pese al actual contexto económico. "No hay nada peor que tener un hotel acabado y no abrirlo. Retrasar la inauguración dos meses no solucionaría nada".

El directivo, que llevó las riendas de uno de los hoteles más emblemáticos de la capital catalana, el hotel Arts, afirma, no obstante, que "hubiese sido mejor abrir en pleno boom financiero". El Mandarin tiene 98 habitaciones y estará enfocado al turismo de negocios. "Nos dirigimos a un tipo de público que mantiene su poder adquisitivo", indica. Marcó descarta llevar a cabo ninguna bajada de precios para asegurarse la ocupación del establecimiento.

"En Barcelona se espera que se abran 14 nuevos hoteles (2.100 habitaciones) hasta final de año", explican desde Aguirre Newman. "Va a suponer un impulso a la oferta hotelera y también un deterioro del precio medio en la gama de cuatro y cinco estrellas en los primeros años, pero a largo plazo dota a la ciudad de una oferta de gama alta internacional", con el desembarco de cadenas de referencia mundial.

Por su parte, el W Barcelona, conocido como Hotel Vela, abrió sus puertas el pasado día 1 de octubre. A sus responsables tampoco les asusta el actual contexto económico. "Nuestra marca tiene una personalidad muy diferenciada que atrae a un público local e internacional independientemente del contexto económico", indica Richard Brekelmans, director general de W Barcelona. Brekelmans apunta: "Estamos muy satisfechos por la buena acogida de W Barcelona". Estos proyectos se suman al de un nuevo Novotel (grupo Accor) en el barrio 22@, con 264 habitaciones, y al Hotel Diagonal Zero, de la cadena catalana SB Hotels, de cuatro estrellas. Una aportación especial es la del Palace, que reabrió en Barcelona el 15 de octubre como "símbolo hotelero de la ciudad".

Por el contrario, algunos proyectos que tenían previsto ser una realidad este año o estaban programados para los próximos meses están paralizados en Barcelona o acumulan retraso. Es el caso del Marriot ubicado en la Plaça Francesc Macià, que promueve el grupo Reig. Fuentes de Reig señalan que el proyecto está paralizado después de que una modificación de las obras les llevara a reclamar una nueva licencia que todavía no han recibido.

Otra inversión en marcha en Barcelona es el de la hotelera Derby. El proyecto, que tenía previsto ver la luz este año pero que va con retraso, también requiere una nueva licencia. En este caso se trata de un hotel museo de 32 habitaciones en las Ramblas de Barcelona. Núñez i Navarro todavía tiene que definir el hotel que construirá en el carrer Ferran. Los terrenos, en los que se levantará un establecimiento de tres estrellas, fueron adquiridos hace más de dos años. La inmobiliaria retomará su construcción a mediados de 2010.

Proyectos parados

En Madrid también hay proyectos hoteleros paralizados por la crisis económica. Uno de los más significativos es el de Castellana 200, de Reyal Urbis, cuyas obras están paradas. La inmobiliaria, inmersa en un proceso de reestructuración de deuda, tenía previsto invertir 350 millones de euros en un hotel de cinco estrellas, un centro comercial, 200 viviendas y 850 plazas de aparcamiento.

En general, las grandes cadenas están midiendo al milímetro sus aperturas. Un ejemplo de ello es NH Hoteles, que ha paralizado las operaciones que requerían compromisos de inversión "y extremado el análisis de futuras aperturas e incorporaciones", según informó en la presentación de los últimos resultados semestrales.

Hay que tener en cuenta que muchos de los proyectos que ahora ven la luz se fraguaron en época de bonanza. Sus promotores no contaban con las horas bajas que vive la economía actualmente cuando fueron proyectados.

Edificios emblemáticos a la espera de uso

La situación económica ha dejado en stand by algunos proyectos en edificios emblemáticos de Madrid, para los que en algún momento se planteó un uso hotelero o de apartamentos para alquilar. Es el caso del edificio España, el inmueble de 28 plantas ubicado en la plaza de España de Madrid que fue comprado por el Santander en 2005 por 277,2 millones de euros. Cuatro años después el Santander reconoce que no hay un uso decidido todavía para el edificio. Está muy parado, explican.

La misma respuesta ofrece Servihabitat, la filial inmobiliaria de La Caixa, sobre el edificio de Gran Vía, 30 de Madrid. El anterior propietario, la inmobiliaria Vemusa, lo compró en 2007 por 45 millones de euros y se planteó enfocarlo a oficinas o uso residencial. El dueño actual del inmueble reconoce que no hay un uso definido para las 15 plantas.

De cara a 2010, la consultora Aguirre Newman espera que sea "un año bastante duro". La firma prevé que la recuperación de la ocupación en España venga más por la mejora de la economía de los países emisores de turistas a España -Alemania y Reino Unido, principalmente- que por el aumento del turismo nacional, más afectado por la crisis económica actual.

Las cifras

350 millones es la cantidad que tenía previsto invertir Reyal Urbis en su proyecto Castellana 200.

14 nuevos hoteles están previstos para su apertura en Barcelona hasta final de año.

15 de octubre fue la fecha de reapertura del hotel Palace en Barcelona como "símbolo hotelero".