Mercados

Las empresas aplican un descuento medio del 36% al ampliar capital

Las empresas europeas han aplicado un descuento medio del 36% al precio de las acciones emitidas en las ampliaciones de 2009. Así logran que comprar títulos nuevos sea más atractivo que adquirir antiguos en Bolsa. En lo que va de año, las firmas del Viejo Continente han captado más de 117.000 millones con estas operaciones.

Los fuertes bandazos que sufre la Bolsa desde comienzos de año exigen que las empresas preparen descuentos suculentos con el objetivo de no encontrarse con sorpresas desagradables en las ampliaciones de capital. El índice Vdax, que mide la volatilidad del selectivo de la Bolsa alemana, llegó a situarse a niveles superiores al 47%, casi el doble del 24%, su media de la última década.

Aunque la volatilidad se ha reducido sensiblemente en los últimos meses, las empresas se han visto obligadas a ampliar capital con generosas rebajas para que no poner en peligro las operaciones. En todo el mundo, entidades financieras y empresas han captado este año más de 413.286 millones a través de ampliaciones, un 18,7% más que en todo 2008, según los datos recopilados por Thomson Reuters. Y sólo en Europa, la cifra asciende a 117.182 millones.

El descuento medio de las nuevas acciones en las últimas ampliaciones europeas de más de 200 millones se sitúa en torno al 36%, según los datos recopilados por BNP Paribas. La rebaja está calculada sobre el cierre anterior al comienzo de la ampliación, pero descontando el precio del derecho. María Otaola, directiva del banco galo, explica que hay que dejar margen para evitar que el precio de cotización se sitúe por debajo del de ampliación, lo que pondría en peligro la operación. "Depende de la volatilidad y la liquidez del valor", añade.

Las ampliaciones en las que se respeta el derecho de suscripción preferente no suponen ningún quebranto económico para los accionistas, puesto que, si optan por no comprar las acciones nuevas, la pérdida de valor de las antiguas se compensa con los derechos. Eso sí, en caso de no acudir, sí se diluirá el porcentaje de su partipación en la compañía.

En cualquier caso, el nivel de descuento tampoco tendrá impacto en la evolución de los ratios financieros (como el PER y el beneficio por acción), puesto que la serie histórica se recalcula con el nuevo número de acciones.

La rebaja en las operaciones aceleradas es menor

Las ampliaciones de capital deben realizarse, por regla general, respetando el derecho de suscripción preferente de los accionistas antiguos, según la Ley de Sociedades Anónimas. De esta forma, se compensa económicamente a los socios por la dilución con el derecho de suscripción, que pueden vender en el mercado. El valor del derecho se calcula en función del precio de cierre del día anterior al comienzo de la operación y del precio teórico de la cotización una vez comenzada la ampliación.

"En caso de que se acuerde una colocación con exclusión del derecho de suscripción preferente, el accionista no tiene capacidad de elección: se diluye su participación y nada más", explica Iván San Félix, de Renta 4.

"En estos casos, no hay ningún tipo de compensación para el accionista. La contrapartida es la rapidez en su ejecución", señala la experta de BNP Paribas.

Excluir el derecho de suscripción supone una gran comodidad para las compañías, que colocan en un tiempo récord (usualmente, en unas pocas horas) las acciones nuevas que pretenden a inversores institucionales.

En España, así lo hicieron Popular en septiembre e Iberdrola en junio. La buena noticia es que los descuentos que aplicaron, del 5,5% y del 10,3%, respectivamente, fueron sustancialmente inferiores a las rebajas que se aplican en las que mantienen el derecho de suscripción preferente.

En las recientes ofertas de bonos obligatoriamente convertibles, que suponen en última instancia una ampliación de capital, también se excluye el derecho de suscripción preferente.