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Columna

El euro no debe dar al dólar por muerto

Cómo han cambiado las cosas para el euro. Hubo un tiempo en que se veía como un simple experimento predestinado al fracaso. Pero ahora, a medida que se desvanece el dólar (hace falta uno y medio para comprar un euro), la Moneda Común está asumiendo un creciente protagonismo. ¿Pero es éste real? La respuesta es que probablemente no.

En octubre de 2000 el euro estaba a 0.84 dólares. Entonces los analistas hablaban de "un momento crítico". Los orbituarios estaban a punto, listos para su publicación. Pero resulta que en los nueve siguientes años su valor aumentó un 79%. Comprar euros cuando parecía tener un futuro oscuro habría sido una muy buena idea.

Y ahora los inversores ya están preparando los orbituarios del dólar. Parece que nadie apueste por él. La política de tipos de interés de la Fed es prácticamente cero y el déficit fiscal estadounidense es estratosférico. La Fed habla como si los tipos nunca fueran a subir y las buenas noticias que apuntan al crecimiento de la economía norteamericana provoca la venta de dólares. En un mundo sumido en la recuperación, ¿quién necesita una reserva de moneda?

Pero el euro no merece el estatus de protagonista. Las condiciones en 2000 no eran para nada similares a las de ahora. El PIB de Alemania y el de Italia van camino de caer un 5%, el doble que el de Estados Unidos. La tasa de desempleo británica, que llega al 8,2%, es buena comparada con las de Bélgica o Irlanda, que superan el 12%, e infinitamente mejor que la de España, que llega a un escalofriante 19%.

La euro zona necesita una política económica proactiva y una moneda competitiva. Pero las estimaciones de paridad de capacidad adquisitiva sugieren que el euro está sobrevaluado en casi un 30%. En países como España, Grecia, Italia e Irlanda, donde los salarios crecieron bastante durante los buenos años, el nivel de sobrevaluación es más alto -y sus perspectivas de recuperación son más pequeñas-.

¿Qué puede hacer Europa? Jean-Claude Trichet, el presidente del BCE, puede tratar de tocar el euro. Pero lo más efectivo sería saber que la muerte del dólar es una exageración. Pero las noticias llegarán cuando la Fed vea que llega el crecimiento, y los tipos pronto estarán subiendo.

Ian Campbell

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