Inmobiliario

Alcampo recurre el pago de 20 millones a Llanera y mantiene en vilo su futuro

El futuro de Llanera sigue en el aire pese a haber superado la junta de acreedores. El conflicto con Alcampo y la impugnación del plan de negocio mantienen en vilo a la primera víctima de la burbuja inmobiliaria.

I nmochan, inmobiliaria del Auchan (Alcampo en España), ha recurrido la sentencia que le obliga a pagar los 20 millones estipulados en un contrato para la construcción de un centro comercial, pese al incumplimiento de los plazos por parte de Llanera. Aquella sentencia, adelantada por CincoDías el pasado 28 de julio, causó un fuerte malestar en la multinacional francesa que presentó una querella por prevaricación contra el magistrado que llevó la suspensión de pagos, Fernando Presencia, al entender que había dictado una resolución injusta.

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) dictó ayer un auto por el que desestimó la querella, si bien apunta dos elementos a los que Inmochan se agarrará en su recurso. Por un lado, los magistrados del TSJCV reconocen que la sentencia del incidente concursal es incongruente, puesto que no resuelve la nulidad de dos cláusulas del contrato que había pedido Llanera (que le obligaban a liberar del acuerdo a Inmochan transcurrido un tiempo), ni sobre la eficacia de las mismas, reclamada por la firma francesa.

"Esa falta de congruencia podría dar lugar a la promoción de un incidente de nulidad", explica el auto, que en todo caso considera que no existe causa penal.

El plan de negocio incluye ingresos condicionados a recalificaciones

Pese a que Inmochan no consigue su objetivo, el auto del TSJCV le sirve de refuerzo al recurso de apelación que presentó el pasado 16 de octubre, y que está pendiente de resolución. En él, precisamente, se apela a la incongruencia de la sentencia, así como a la negativa del juez a aceptar como elementos a tener en cuenta dos autos del propio TSJ en los que se pone en duda la viabilidad del proyecto urbanístico donde se debería construir el hipermercado por falta de agua.

La importancia de estos 20 millones para la viabilidad de Llanera es tal que el juez ya ha iniciado los trámites de expropiación a Inmochan, pese a que en el plan de viabilidad de Llanera no se contemplaba su cobro hasta 2010.

Por otra parte, Llanera también ha visto como varios acreedores, entre ellos BBVA, han impugnado el plan de viabilidad en el que se ha basado el convenio de acreedores. El plan incluye ingresos condicionados a la aprobación, al menos, de dos planes urbanísticos. La Ley Concursal considera que los planes de viabilidad no pueden incluir negocios condicionados. Un tribunal de Murcia, en un caso similar, falló en 2007 a favor de los que impugnaron.

"Tienen que pagar, el concurso depende de este contrato"

La vista en la que se juzgó la obligación del cumplimiento del contrato con Llanera por parte de Inmochan fue especialmente tensa. El juez que llevaba el concurso, Fernando Presencia, realizó "juicios de valor, tal vez excesivos", según reconoce el auto del TSJCV, durante la vista, que duró varias horas. En la querella desestimada, se incluyen algunas de las frases que pronunció el juez: "La viabilidad del concurso depende de este contrato. Usted está obligado a pagar", dijo el juez, que rechazó como prueba los dos autos del TSJ que impiden que se construya la promoción conocida como Nou Mil.leni, en Catarroja, donde iría el hipermercado. "Yo no puedo tener en cuenta nada que enerve su obligación de pago", dijo el juez, que añadió: "En este proceso, la viabilidad del PAI (el plan urbanístico) no se está discutiendo, se da por hecho".

La cifra

13.000 viviendas están proyectadas en el PAI Nou Mil.leni, una macrourbanización que está paralizada judicialmente por falta de agua y por insostenible.