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Seguridad vial

Más control para mejores carreteras

La conservación de la red se convierte en la clave para mejorar la seguridad de las vías.

Coches en una carretera.
Coches en una carretera.CincoDías.com

El gran reto de José Blanco a su llegada al Ministerio de Fomento fue el desbloqueo de una parte de los proyectos de infraestructuras que estaban paralizados y que suponían un freno a las intenciones del Gobierno de convertir el gasto público en uno de los dinamizadores de nuestra maltrecha economía. Después de varios meses al frente de la cartera, Blanco sorprendía con la noticia de haber llegado a un acuerdo con las principales constructoras españolas para sacar adelante los proyectos paralizados en el próximo ejercicio. Entre estas obras, se encuentran los planes de renovación de las carreteras de primera generación, una iniciativa que ya estaba incluida en el Plan Estratégico de Infraestructuras (PEIT) aprobado en la pasada legislatura y que, debido a los cambios en los planes iniciales y, por tanto, en el presupuesto del proyecto, habían visto aplazada su ejecución sine díe.

La renovación de estas autovías, que fueron construidas en los ochenta y noventa, fue de hecho adjudicada hace dos años a FCC, OHL, Sacyr, ACS y Ferrovial, se había convertido además en un escollo para los planes del Gobierno en materia de seguridad vial, ya que una parte de las acciones previstas para el próximo año están relacionadas con el refuerzo de las garantías que ofrece la red viaria.

Así pues, las infraestructuras, y en concreto las carreteras, han sido uno de los proyectos estrella del Ejecutivo desde la pasada legislatura, una decisión que se ha compaginado con acciones drásticas en materia de seguridad vial. La Dirección General de Tráfico (DGT) resume los avances logrados en los últimos seis años en haber reducido la mortalidad en accidentes de carretera en un 45%, según explica su jefe de prensa, Francisco Altozano.

A la hora de explicar las razones que han contribuido a este fuerte descenso, Altozano alude a múltiples factores, pero precisa que medidas como el control exhaustivo de la velocidad, el carné por puntos, el refuerzo de las penas relacionadas con las infracciones de tráfico, el incremento del número de radares en 500 unidades en cuatro años y el bombardeo al conductor con campañas de comunicación sobre la velocidad excesiva, el alcohol y la conducción, las distracciones y el uso del cinturón de seguridad han marcado una gran diferencia. "Pero también influye que los servicios sanitarios de urgencia funcionan mejor, que ha aumentado el número de guardias civiles y, por supuesto, la mejora de las carreteras".

Y todo esto se ha conseguido a pesar de que en el mercado existen vehículos cada vez más potentes, que invitan a que los conductores superen los límites de velocidad de 121 kilómetros en vías de gran capacidad y de 101 kilómetros en carreteras convencionales. Sin embargo, al tiempo que mejora la potencia de los motores, también mejora la seguridad.

El director de la Unidad de Accidentología del Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (Insia) afirma que los vehículos han cambiado radicalmente enmateria de seguridad en los últimos 10 años. En relación con la seguridad activa, el sistema de control de estabilidad, que en un movimiento brusco permite al conductor controlar el vehículo, ha sido la principal revolución, mientras que el cambio más importante en la seguridad pasiva ha sido el desarrollo de los airbag y la elevación del capó. Según Páez, esto ha supuesto que en general los accidentes sean "menos severos".

Estima que los futuros avances en materia de seguridad de los vehículos vendrán de la mejora de los sistemas de detección de riesgos en el entorno, que permitirán, entre otras cosas, que el vehículo reaccione de forma automática cuando surge un elemento inesperado durante la conducción, por ejemplo, cuando un peatón cruce sin mirar.

El representante de la DGT tiene claro cuál es el modelo hacia el que deberíamos ir. "Debemos intentar aproximarnos al modelo de los países nórdicos, que se hanmarcado un objetivo de tener cero accidentes mortales", asegura Altozano. "De momento, hemos puesto las bases de este modelo después de seis años realizando grandes cambios, pero todavía quedan nichos sobre los que actuar en materia de reducción de la accidentalidad", asegura, y cita el ejemplo de Francia, que por su cultura se aproxima más a la experiencia española y que en pocos años ha logrado una reducción de accidentes mortales gracias a este tipo de políticas. Respecto a la comparación con el resto de socios comunitarios indica que España se encuentra en una "posición intermedia" en lo que respecta a la velocidad máxima permitida, ya que hay países como Alemania donde en puntos muy concretos de la red no existe límite y otros países que han decretado barreras mucho más rigurosas.

Velocidad

Altozano recuerda que España está muy cerca de cumplir los objetivos que marcó la Unión Europea en materia de seguridad vial en 2010, que consistían en reducir el número de accidentes en un 50%. Pero insiste en que los cambios se deben a una transformación en el comportamiento del conductor, que se ha aproximado a hábitos más seguros. Todo ello se ha plasmado en un descenso de la velocidad media de 3 a 4 kilómetros. Altozano cree que esta reducción aún no es suficiente y que una caída más pronunciada provocaría un recortemayor del número de incidentes . "Todos los expertos coinciden en que rebajar la velocidad provocará un descenso del número de accidentes. En concreto, un recorte del 5% de la velocidad de conducción media podría hacer descender un 20% los accidentes, señala.

En la misma línea se expresa Jacobo Díaz, director general de la Asociación Española de la Carretera (AEC), que afirma que "lo que está claro es que a más seguridad, a más velocidad se circula y peores son las consecuencias del accidente".

Y también coincide con él el ex presidente de la Asociación de Prevención de Accidentes de Tráfico (PAT), Salvador Doménech, que afirma que "científicamente se ha demostrado que a menor velocidad, menos accidentes".

Implementar 'carreteras clementes'

Alrededor del 44% de los accidentes mortales que tuvieron lugar en nuestras carreteras en 2009 se debieron a salidas de vía, un fenómeno que, según indica Díaz, está relacionado con circular a una velocidad excesiva y también con emplear una velocidad inadecuada al entrar en un curva peligrosa. Para combatirlos, el director general de la Asociación Española de la Carretera, Jacobo Díaz, considera que sería muy recomendable desarrollar el concepto de "carretera clemente", lo que supondría poner en marcha un conjunto de medidas dirigidas a reducir una parte importante de los accidentes mortales. Desde su punto vista, esta opción supone que el conductor pueda retornar a la vía una vez que ha tomado una decisión equivocada respecto a la ruta que está siguiendo.En la práctica, la implementación de este concepto supondría cambiar el trazado en algunos puntos de la vía para que, cuando el conductor se equivocara de dirección, encuentre rápidamente un cambio de sentido de la circulación.

Falta de visibilidad en los cruces

La Dirección General de Tráfico informa de que el 18,3% de los accidentes mortales se debe a colisiones frontales, mientras que un 22% de los mismos está relacionado con otro tipo de siniestros. Según el director general de la AEC, este tipo de incidentes se asocia a la falta de visibilidad en intersecciones y cruces.Con el objetivo de que los automóviles estén cada vez más protegidos contra este tipo de fenómenos, los fabricantes vienen desarrollando cada vez mejores sistemas de seguridad activa y pasiva, como explica el director de la Unidad de Accidentología del Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (Insia), Javier Páez. En su opinión, los principales retos de seguridad del vehículo pasan por mejorar la detección de riesgos en el entorno.

Fomento invertirá 1.257 millones en la red

La seguridad vial ocupará un papel determinante en el próximo ejercicio presupuestario. A falta de que los Presupuestos Generales del Estado sean aprobados definitivamente, el proyecto de ley prevé que Fomento cuente con un presupuesto de 19.007 millones de euros el próximo año, lo que supone un aumento del 1,2% respecto a 2009.De esta partida, resalta la cantidad destinada a carreteras, que ascenderá a 5.114 millones de euros, y en concreto los fondos que se invertirán en la conservación y en seguridad vial, que se situarán en los 1.257 millones de euros. En concreto, la Administración pretende gastar el año que viene 300 millones en la conservación de carreteras y 957 en seguridad vial y en la eliminación de tramos de concentración de accidentes, conocidos como puntos negros.Estos 300 millones se corresponden con la cifra acordada por las concesionarias de las vías de primera generación con el ministro de Fomento, José Blanco, para solicitar un préstamo participativo que marcará la salida a una situación de bloqueo que ha durado unos dos años. También representa el reconocimiento de que los modificados de obra propuestos por Fomento tras las adjudicaciones de la renovación tendrán un coste mayor que el previsto, que podría ser compensado a través de un alargamiento del periodo de concesión más allá de los 19 años.

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