Regulación

La OPEP y la AIE denuncian el exceso de especulación y piden más transparencia

Los responsables de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la Agencia Internacional de Energía (AIE) expresaron hoy de forma conjunta su rechazo al "exceso de especulación" en los mercados y reclamaron una mejor regulación y una mayor transparencia.

El secretario general de la OPEP, el libio Abdala El Badri, y el director ejecutivo de la AIE, el japonés Nobuo Tanaka, coincidieron en su preocupación sobre la extremada volatilidad de los precios del crudo, consecuencia -al menos en parte- de las inversiones especulativas.

Tanaka hizo hincapié en que el precio del barril "no debería perjudicar al crecimiento económico, ya que la recuperación es fundamental para todo el mundo, incluida la OPEP", una opinión que también compartió el Badri, quien preferiría que dado el contexto actual no se sobrepasara la barrera de los 80 dólares.

Los dos líderes comparecieron en la trigésima edición del foro "Petróleo y Dinero", que tiene lugar hoy y mañana en Londres y que está organizado por el International Herald Tribune y la compañía de análisis Energy Intelligence.

"Necesitamos más transparencia en los mercados y, probablemente, más regulación también", señaló el director de AIE, quien pidió que se adopten medidas encaminadas a garantizar un mayor control en el movimiento de capitales.

"¿Podremos erradicar totalmente la volatilidad? Posiblemente no, pero si sabemos qué razones hay detrás podremos evitar cometer más errores", explicó.

El secretario general de la OPEP, entidad que agrupa a 12 países que juntos representan más del 40 por ciento de la producción mundial de petróleo, recalcó que la especulación es inherente al mercado, pero que "no debe ser salvaje". "Es malo para el mercado y es malo para el sistema", abundó.

El Badri también se refirió a la debilidad del dólar como razón del aumento experimentado por el precio del barril de crudo, y aseguró que despojar a la moneda estadounidense de su condición de moneda reserva -una posibilidad que ha ido cobrando más sentido en los últimos meses- llevaría muchos años. "Y aún así, la especulación continuará", subrayó.

Tanaka, por su parte, incidió varias veces en su discurso en la necesidad de que la OPEP aumente su capacidad de producción, para lo que debe invertir y modernizar sus infraestructuras.

"No estoy en contra del petróleo, lo necesitamos. Por mucho que invirtamos en eficiencia energética, en renovables o en energía nuclear, nos hace falta crudo", afirmó el dirigente japonés, quien calificó el cambio climático como el asunto "más relevante" de todos, por encima del precio del petróleo o la seguridad en el abastecimiento.

El secretario de la OPEP respondió al envite y resaltó que los miembros de la organización "ya están invirtiendo", aunque recordó que necesitan tener la seguridad de que la demanda de petróleo seguirá incrementándose en el futuro y de que el precio del barril continuará en unos márgenes razonables para poder acometer reformas.

Por el momento, el aumento de los precios ha hecho que se hayan retomado 7 de los 35 proyectos que se abandonaron temporalmente cuando el barril cayó por debajo de los 40 dólares.

El máximo responsable de la AIE subrayó ante los cerca de 600 delegados que asistieron a las jornadas -la mayoría pertenecientes al sector petrolero- que se necesita invertir desde ahora y hasta el año 2030 cerca de 10 billones de dólares (6,7 billones de euros) para combatir el calentamiento global.

En este mismo foro, el economista jefe de la petrolera británica BP, Christof Rühl, pronosticó que los precios del crudo continuarán más o menos en los niveles actuales "o con un pequeño aumento", y recordó que la demanda de petróleo en los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) no ha hecho más que caer desde el año 2006.

El economista jefe de la petrolera estadounidense Chevron, Edgard Habib, destacó por su parte que las conexiones entre China y EEUU son de una importancia vital para el sector, y afirmó que uno de cada 15 dólares de deuda estadounidense está en manos del "gigante asiático"