Sector inmobiliario

S&P dice que las viviendas españolas son las más sobrevaloradas

España es el país donde los precios de la vivienda están más sobrevalorados, por lo que es de esperar que éstos sigan bajando, pese a la larga trayectoria de descensos que acumulan, según indicó que el economista jefe de Standard & Poor's, David Wyss, en declaraciones a Europa Press.

En su opinión, "los precios de las casas aún no han caído lo suficiente", como demuestra el hecho de que el esfuerzo salarial que implica su compra "aún es muy alto".

Así, mientras que los precios de las viviendas en EE.UU. han retornado a sus niveles históricamente normales en comparación con los ingresos de sus compradores, en España esta ratio es aún un 0,4% superior a su media histórica.

A la espera de que el Ministerio de Vivienda publique mañana su estadística de precios, correspondientes al tercer trimestre de este año, los últimos datos apuntan a caídas inferiores al 10%.

æpermil;sta misma estadística arrojó un descenso del precio de la vivienda libre del 8,3% entre marzo y junio de este año. Además, el índice que elabora la tasadora Tinsa reveló ayer un descenso interanual exactamente igual, del 8,3%, en el mes de septiembre.

Más caídas en los próximos meses

Otras voces se suman a la opinión de que los precios de la vivienda seguirán cayendo, como es el caso del grupo de las grandes inmobiliarias (G-14), que si bien afirma que "nadie puede hoy poner en duda que también en precios se ha producido un ajuste muy significativo desde el inicio de la crisis", prevé que los descensos se mantengan en los próximos meses.

Más allá de este consenso, algunos incluso le ponen cifras a los recortes. Según indicó el director de Análisis e Investigación de Mercados de Aguirre Newman, Javier García-Mateo, en declaraciones a Europa Press, el precio de la vivienda nueva seguirá cayendo hasta un 8% en octubre de 2010.

En su opinión, estos recortes podrían ser aún mayores en el caso de la segunda mano y en el de los inmuebles que comercialicen las entidades financieras tras haber acumulado su propio 'stock' mediante ejecuciones hipotecarias o daciones.