Plan de despliegue

Telefónica retrasa dos años su objetivo de inversión en la nueva red de fibra

Telefónica prometió en la macrorreunión con analistas celebrada en Londres en 2007 una inversión de 1.000 millones de euros hasta 2010 en la nueva red de fibra óptica en España. Pero la realidad económica y de la empresa ha cambiado el escenario. Los plazos no se van a cumplir y el horizonte de inversión se extiende a 2012.

No es la primera vez que Telefónica alerta de que su plan de despliegue de la nueva red de fibra óptica está en revisión. La infraestructura que llegará hasta los hogares y les permitirá acceder a internet a velocidades de 100 megas y ver televisión de alta definición cuesta mucho dinero y las circunstancias actuales económicas, empresariales y de consumo no son las mismas que hace dos años.

Lo que Telefónica no había hecho hasta ahora es poner cifras a este retraso y actualizar su previsión de inversión. El viernes eso cambió. Ante más de 300 analistas convocados en la séptima conferencia de inversores de la operadora, la compañía desveló que los planes anunciados en octubre de 2007, en la anterior reunión con los expertos realizada en Londres, han quedado desfasados.

Lo hizo como respuesta a la primera pregunta en la ronda de consultas que se abrió para los analistas al final del acto. Antes que el dividendo, la recompra de acciones o la relación con Telecom Italia, la interpelación que abrió el fuego fue la red de fibra en España.

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El encargado de contestar fue Guillermo Ansaldo, responsable de la filial nacional. "En Londres dijimos que la inversión sería de 1.000 millones de euros en cuatro años. Dado que el mercado está cambiando en términos de crecimiento y que el escenario competitivo ha variado ya, hemos extendido a seis años lo que habíamos dicho que invertiríamos en cuatro, aproximadamente", explicó el ejecutivo.

Ansaldo dejó claro que el cambio de planes no significa que se hayan quedado parados en los últimos meses. La operadora tiene ya 350.000 hogares o empresas pasadas por la red de fibra, lo que significa que pueden acceder a ella si quieren y si Telefónica se lo ofrece. El número de clientes es más bajo: 10.000 hogares y 15.000 corporaciones están conectados ya al servicio.

El problema es que las circunstancias económicas, tanto por disponibilidad de inversión como por el retorno esperado, no invitan a pisar el acelerador, sobre todo porque no existen todavía servicios rompedores que hagan necesario que un hogar disponga de 100 megas de velocidad de acceso a internet. Por eso, Telefónica se está centrando en el desarrollo de nuevos productos que alienten la demanda y tienten a los consumidores, como la alta definición.

A la espera de que llegue la fibra, lo que está haciendo Telefónica es potenciar la tecnología VDSL2, que permite velocidades más altas que el ADSL, más calidad, nuevos servicios y capacidad de subida igual a la de bajada.

"Dos millones de bucles en España tienen cobertura de VDSL", señaló Ansaldo a los analistas. Y avanzó que en los próximos meses se introducirá la televisión de alta definición entre los servicios de esta nueva tecnología.

El objetivo de Telefónica es tener una vía intermedia de innovación que requiere un coste mucho menor que la fibra, con la intención de captar a los usuarios más avanzados. Eso sí, sus planes de mejora de la red para extender estos servicios no son muy agresivos. En 2012, el 71% de los bucles tendrá acceso a 10 megas, pero sólo el 23% llegará a 25 megas.

Problemas para Orange y T-Mobile en su proyecto de fusión en Reino Unido

La operación que pretende unir los destinos de Orange y T-Mobile en Reino Unido con una fusión de las dos compañías puede complicarse. Las autoridades del país tienen previsto llevar a cabo una investigación en profundidad sobre las repercusiones de esta unión, que creará el líder británico del móvil, con el 37% de la cuota de mercado, al desbancar de ese puesto a Telefónica.

Pero la óptica desde la que quieren llevar esta investigación es la del exceso de espectro que pueden acumular, según asegura el diario británico The Guardian. Y la conclusión del estudio podría llevar a la obligación de vender parte de ese espectro. Sea cual sea el desenlace, como mínimo, se retrasaría la operación planteada, según el periódico.

Los problemas de Orange y T-Mobile por el exceso de frecuencias se están planteando a la luz del plan del Gobierno de Gordon Brown de que todos los ciudadanos tengan acceso a banda ancha en 2012. Eso requiere la cooperación de las operadoras de móvil, para que cubran los huecos que dejarán las redes de telefonía fija.

Para ello, las operadoras celulares reclaman más espectro y de mejor calidad. Telefónica y Vodafone son las que tienen las frecuencias más apreciadas, en la banda de 900 Mhz. Según las últimas conversaciones, el Gobierno no les obligará a ceder espectro, pero se impondrán límites de cara a que puedan ganar más cuando se reparta el llamado dividendo digital. Ese tope es el que puede afectar ahora al proyecto de fusión de Orange y T-Mobile.