Consolidación del sector

Las exigencias del Banco de España prolongan la primera fusión de cajas catalanas

Las exigencias del Banco de España están alargando los trámites para que se materialice la primera fusión de cajas catalanas, protagonizada por Caixa Girona, Manlleu, Sabadell y Terrassa, y pueden suponer el retraso de su puesta en marcha, prevista inicialmente para el 1 de enero de 2010, explicaron a Europa Press fuentes cercanas a la negociación.

Así, las asambleas, que estaban previstas para finales de noviembre según el calendario de verano, pasarán a celebrarse en diciembre, según los nuevos cálculos, y la nueva entidad producto de la fusión será realidad durante el mes de enero o incluso febrero, pero no el primer día del año.

Directivos de las cuatro cajas de ahorros se reunieron la semana pasada con el Banco de España en la que en un principio debía ser la cita definitiva para oficializar la fusión, pero finalmente fue un encuentro más en el que el organismo regulador expuso nuevos requisitos a las cajas para concretar su proceso de unión.

Los representantes del Banco de España renovaron su apoyo a la fusión, pero consideraron que su proyecto todavía necesita mejoras para materializarse, por lo que cambiará el calendario que habían calculado en verano las cajas Manlleu, Sabadell y Terrassa -a las que se unió Caixa Girona en septiembre-.

Fuentes de las cajas y del Banco de España declinaron hablar de los encuentros, pero reconocieron que los contactos son "constantes".

Pese a esta comunicación continua, los últimos requisitos hacen que todavía no esté listo el proyecto definitivo para los consejos de las cajas, que deben convocar las respectivas asambleas.

Por el momento, las cuatro cajas están ultimando la elección de su nueva marca, que surgirá de entre las más de 9.600 propuestas de los empleados, de las que quedan en concurso unas cuatro.

También prosiguen sus negociaciones las diversas mesas de trabajo, de entre las que destacan la laboral -las entidades consideran que deben cerrar 200 oficinas y prescindir de 500 empleos- y la de seguros -que debe reorganizar el negocio conjunto entre los socios actuales o decidir su venta a un tercero-.