Las cuentas públicas para 2010

Recorte drástico de los programas de orientación para buscar empleo

El Ministerio de Trabajo ha optado por reducir a la mínima expresión todos los programas de orientación para la búsqueda de empleo, según constan en el proyecto detallado del Servicio Público de Empleo Estatal.

Así, el Plan Extraordinario de Orientación, que contó en 2009 con 132,5 millones de euros se verá reducido un 62% hasta los 82,4 millones. Si bien dentro de este capítulo es destacable resaltar que, entre otras, desaparecen por completo partidas como las "ayudas y subvenciones para promoción del empleo autónomo, cooperativas y sociedades laborales" o el "programa de fomento a la movilidad geográfica".

Asimismo, los responsables de Trabajo han reducido algo más el presupuesto destinado a formar desempleados que el dinero para los cursos de los trabajadores ocupados.

En concreto, la partida presupuestaria para la formación prioriotaria para los desocupados asciende a 932 millones de euros, un 7,3% menos que en 2009; mientras que los cursos para trabajadores que tienen un empleo suma 1.366 millones, una cantidad un 6,7% inferior a la destinada este año para este mismo concepto.

Otros recortes decididos por Trabajo afectan a los planes territoriales de empleo, cuyo presupuesto en general desciende un 39%. En este capítulo desaparecen enteramente los planes integrales de empleo para Galicia y para la Bahía de Cádiz, que en 2009 tuvieron una financiación cercana a los cincuenta millones de euros. Por el contrario, se mantiene la financiación de los planes de empleo de Canarias (42 millones), Extremadura (20 millones) y Castilla-La Mancha (15 millones).

También descenderán algunas inversiones en promoción de la actividad económica e iniciativa empresarial; sobre todo las iniciativas relacionadas con el fomento del empleo local, con disminuciones de entre el 20% y el 50%.

En el capítulo de políticas pasivas de empleo, la financiación del subsidio por desempleo es la partida que experimentará un mayor aumento en 2010, con un alza del 80,3% hasta alcanzar los 1.829 millones de euros.

Este fuerte incremento obedece a que el próximo año aumentará considerablemente el colectivo de parados que agotará su prestación contributiva y que cumpla los requisitos para cobrar el subsidio.

Es más, uno de los grupos de parados que reciben esta ayuda es el de mayores de 52 años, que tienen un mayor riesgo de perpetuarse en el sistema como beneficiarios de este subsidio hasta el momento de su jubilación, con la consiguiente consolidación de este gasto.