Automoción

BMW ve un conflicto de intereses con Magna después de la compra de Opel

El productor alemán de vehículos de lujo BMW ve un conflicto de intereses con el productor de componentes austríaco-canadiense Magna, una vez que éste comprara parte de Opel, por lo que estudiará su relación comercial.

En este sentido, el director de Finanzas de BMW, Friedrich Eichiner, dijo en el Salón del Automóvil de Fráncfort que "hasta ahora teníamos una colaboración muy buena con Magna", pero tras la adquisición de Opel la situación ha cambiado.

"Debemos reflexionar sobre qué tecnología dejamos en manos de un competidor", explicó Eichiner, quien también consideró que la separación efectiva del negocio de producción y del de suministro de componentes es "difícil". Por ello se produce un conflicto de intereses, según BMW.

El fabricante alemán Volkswagen, el mayor de Europa, también ha manifestado preocupación por la entrada de Magna en Opel.