Primer aniversario

La Bolsa española regresa al nivel anterior a la caída de Lehman

La Bolsa española ha recuperado, cuando se cumple un año de la quiebra de Lehman Brothers, los niveles inmediatamente anteriores al suceso, que marcó un punto de inflexión en el descalabro financiero y de confianza que invadió los mercados tras el estallido de la crisis de las hipotecas "subprime".

El viernes 12 de septiembre de 2008 el selectivo español cerró la sesión en 11.412 puntos, y en la siguiente jornada, una vez conocida la bancarrota de la entidad estadounidense, el índice cayó al mínimo del año (10.889 puntos), tras perder el 4,50%.

Un año después el mercado español parece haber recuperado definitivamente la confianza de los inversores y al cierre de la jornada del viernes se ha situado en 11.452 puntos, con un beneficio acumulado desde comienzos de año del 24,54%.

Estallido de la crisis 'subprime'

Todo comenzó en marzo de 2007, cuando la Asociación de Bancos Hipotecarios de Estados Unidos reveló que el número de impagos en el sector hipotecario había alcanzado su punto más alto en siete años. Estallaba así la crisis de las hipotecas "subprime" o de alto riesgo, que salpicaba al sistema financiero internacional en todos sus recovecos, particularmente en lo relativo al crédito.

En España el balance bursátil de ese año fue mediocre, y si el selectivo español aspiraba a superar los 16.000 puntos sólo logró apurar los 15.000 con un beneficio acumulado del 7,32%, muy lejos del 32% que se revalorizó el año anterior.

En septiembre de 2008, la quiebra de la firma de banca privada de inversiones Lehman Brothers marcó un punto de inflexión y obligó a los gobiernos y bancos centrales de medio mundo a tomar medidas concretas para afrontar la crisis de liquidez, en forma de inyecciones de capital y control férreo de los tipos de interés.

Pese a todo, la bolsa española cerró el peor ejercicio de su historia y liquidó un lustro de ganancias con una caída del 39,43% y el selectivo en 9.195 puntos.

Tras vivir en enero y febrero de este año pronunciadas caídas del 8,11% y del 9,82%, a comienzos de marzo la Bolsa española marcó su mínimo anual en 6.702 puntos y retrocedió a niveles de octubre de 2003, un desplome que la bajada de los tipos de interés del 2% al 1,5% en la zona euro por parte del Banco Central Europeo (BCE) no consiguió mitigar.

Desde los mínimos de marzo el selectivo ha subido más del 67% animado por los indicios de recuperación económica y las medidas gubernamentales tomadas a ambos lados del Atlántico, a cuyas dos orillas no dejan de oirse voces que aseguran que los brotes verdes son ya una realidad.

Impulso tras la recuperación de Francia y Alemania

Lo cierto es que los principales mercados bursátiles, y no sólo la Bolsa española, se han visto impulsados por algunos resultados empresariales y datos macroeconómicos, como la vuelta al crecimiento económico de Alemania, Francia y Japón.

No obstante, las repercusiones de la caída de Lehman van más allá de la mera desaparición de la entidad y la desconfianza establecida en el sistema financiero.

Por el camino se ha quedado la prevista reforma del sistema de supervisión financiero, anunciada por el entonces ministro de Economía, Pedro Solbes, en mayo del año pasado.

El proyecto contemplaba un modelo en el que el Banco de España se encargaría de asegurar la solvencia de las entidades financieras, mientras un nuevo organismo, la Comisión Nacional de Servicios Financieros (CNSF) vigilaría la transparencia de inversores, asegurados y ahorradores.

El supervisor bursátil decidió además intervenir en el funcionamiento de algunas operaciones financieras, como las posiciones cortas, extremar la protección de los inversores y estrechar el control sobre los gestores.