Crisis financiera

Fernández Ordóñez advierte que además de cambios fiscales son necesarias reformas estructurales

El gobernador del Banco de España, Miguel Fernández Ordóñez, advirtió hoy de que, además de la adopción de medidas presupuestarias o fiscales, como una subida de impuestos, es necesario acometer reformas estructurales para salir de la crisis económica.

Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España
Miguel Ángel Fernández Ordóñez, gobernador del Banco de España

Fernández Ordóñez realizó estas manifestaciones en San Sebastián, en el transcurso de su participación en los XXVIII edición de los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco y la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras.

En declaraciones a los medios de comunicación, tras ser preguntado por la subida de impuestos que plantea el Gobierno, indicó que todavía "no tiene las cifras", pero destacó que el hecho de reconocer que hay "un problema" en el país y afrontarlo "es muy importante". Fernández añadió, en todo caso, que ello requiere de "todo tipo de medidas", no sólo presupuestarias y fiscales, sino también reformas estructurales.

En relación a que esa subida sea de los impuestos indirectos, afirmó que hay que adoptar todo tipo de medidas que vayan a encaminadas "a reducir el paro y aumentar la productividad". En este sentido, manifestó que es "muy importante" y, siempre "será mejor", subir aquellos impuestos que "no desincentiven el trabajo y el crecimiento".

"Redimensionar" el sector bancario español

Por otra parte, en su discurso apostó hoy por "redimensionar" y "racionalizar" el sector bancario español, debido a que "el escenario ha cambiado" y serán necesarias "nuevas estrategias para adaptarse".

Fernández Ordóñez ha hecho estas afirmaciones durante su participación en la clausura de los Cursos de Verano de San Sebastián, en una jornada dedicada a la crisis económica en la que ha participado también el presidente de la CNMV, Julio Segura.

El gobernador del Banco de España, quien ha eludido pronunciarse sobre la forma concreta en la que debe producirse esa reestructuración, ha incidido en que son las propias entidades financieras las que lo deben hacer.

En este sentido, ha considerado que su obligación es "advertir de esta situación" y ha añadido que el escenario actual obliga a las entidades bancarias a reducir costes.