Reestructuración en la industria del motor

Figueruelas perderá carga de trabajo en favor de Alemania

Magna anuncia el cierre de la factoría de Opel en Amberes

General Motors dio ayer la primera mala noticia oficial a la planta de Figueruelas. La compañía trasladará parte de la producción de la factoría a Eisenach, que permanecerá siendo propiedad de Opel (su venta era una de las opciones más probables). Esta decisión no ha sentado bien, como era de esperar, en la factoría española.

Figueruelas exigirá a Magna que cambie sus planes sobre la planta de Zaragoza, "ya que tanto el volumen de producción como los ajustes laborales son inaceptables". El representante español en el comité europeo de General Motors, Pedro Bona, manifestó ayer a CincoDías que "no aceptarán ningún sacrificio que no esté avalado por un plan industrial basado en criterios objetivos y exento de cualquier injerencia política".

De momento, Magna insistía ayer en el desvío de parte de la producción del Corsa de Figueruelas a Eisenach y condenó a la fábrica de Amberes, que se cerrará próximamente.

Los Gobiernos de España y Reino Unido, cuyas plantas son las más perjudicadas, volvieron ayer a ir de la mano en sus actuaciones. El primero anunció que negociará con el comprador el mantenimiento del empleo, y Madrid abogó nuevamente por la viabilidad de Figueruelas.

La propia General Motors reconoció ayer que los sindicatos deberán respaldar el acuerdo y, para ello, deberán ofrecerse argumentos convincentes. "Por lo que Magna ha expuesto hasta la fecha sobre Figueruelas, nuestra posición está clara: o hay una modificación sustancial o contará con nuestro rechazo", aseguró Bona.

Magna constituía la peor opción para Figueruelas, aunque la decisión adoptada ayer por los ejecutivos de GM es una "recomendación", que deberá ser completada a través de negociaciones "en pocas semanas". También se desconocen las modificaciones que Magna haya podido introducir en los últimos días para convencer a un vendedor que, al igual que Figueruelas, prefería la oferta de la belga RHJ.

Los planes del futuro socio mayoritario de la nueva Opel adjudicaban a la planta zaragozana una producción de 320.000 vehículos (su récord está prácticamente en medio millón) y un ajuste laboral de 1.700 trabajadores, cuya aplicación se iniciaría en 2010.

Figueruelas, clave

En opinión del dirigente sindical, "Figueruelas era una pieza clave para General Motors antes del estallido de su crisis financiera y ahora la empresa seguirá presente en la nueva Opel con un 35% de las acciones". Bona espera que el proyecto sobre Figueruelas se haya modificado para admitir la venta , porque lo contrario significaría una incoherencia brutal".

El dirigente subrayó además que "de momento, vamos a esperar a conocer los detalles del acuerdo antes de tomar decisiones. Nuestra posición sigue siendo inamovible: exigir un plan industrial realista".

Un día de nervios en la fábrica aragonesa

Ayer fue una mañana de nervios en Figueruelas. Magna, la opción preferida por los alemanes ya que mantiene plantas en riesgo, como Bochum, y potencia Eisenach, disgustaba profundamente en Figueruelas. Por eso, cuando llegó la noticia de que fue la adjudicataria, el ambiente entre los trabajadores de la planta zaragozana fue de frustración. Algunos llegaron a quejarse de que GM "había vendido a Figueruelas". Y es que sus ejecutivos se habían cansado de asegurar que era la joya de la corona "y ahora se la dan a quien proyecta destrozarla". Otros, más tranquilos, confiaban en que el traspaso escondiera algún cambio favorable para la planta zaragozana. En este ambiente de nervios hubo reuniones sindicales en las que se reiteró el rechazo rotundo a los planes de Magna. Pero, de momento, se esperará a conocer más detalles. Los más enterados hablaban de una inminente reunión de representantes de los Gobiernos en cuyos países se ubican plantas de Opel.