Consolidación de las cajas

Sabadell y Terrassa se alternarán en la presidencia de la nueva caja catalana

Caixa Sabadell y Caixa Terrassa se alternarán la presidencia de la nueva entidad de ahorro que nacerá de la fusión que estas entidades están negociando con Manlleu y a la que puede sumarse Girona si finalmente su consejo de administración da el visto bueno a la operación.

Según han explicado a Efe fuentes financieras conocedoras de las negociaciones, en un primer momento, Caixa Terrassa asumirá la dirección general, en la persona de Enric Mata, mientras que el presidente de Caixa Sabadell, Salvador Soley, sería el primer presidente de la nueva entidad fusionada.

Mata, un gran defensor de las fusiones de cajas y promotor hace más diez años de algún proyecto que no llegó a fructificar, ocupará la dirección general durante año y medio, hasta que tenga que jubilarse. En este momento será sustituido por Jordi Mestre, actual director general de Caixa Sabadell, mientras que la presidencia pasará a un representante de Caixa Terrassa.

De esta manera las dos cajas que más activos aportan a la fusión -Caixa Sabadell 12.381 millones y Caixa Terrassa 11.835 millones- coparán los principales puestos directivos.

Caixa Girona podría haberse garantizado que su director general, Jordi Blanch, sería el director general adjunto de la nueva entidad resultante cuando Jordi Mestre, quien será finalmente el hombre fuerte de la fusión, acceda a la dirección general.

No es un mala representación teniendo en cuenta que Caixa Girona sólo representará 7.715 millones de activos y en todo caso su papel, según consideran sus directivos, no quedará tan diluido como de haberse unido con Caixa Catalunya, tal y como en un principio se pretendía con la fusión de las cajas públicas.

Si Girona finalmente opta por sumarse a la fusión en el consejo de administración del próximo lunes, día 7, la caja resultante -que podría operar bajo la marca paraguas Unión de Cajas Catalanas (UCC)- tendría más de 34.000 millones en su balance, el grupo sería la octava caja en el conjunto de España y sería la tercera de Cataluña por volumen de activos.

Con la nueva dimensión también se incrementarán los fondos que reciba la caja del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y que para el proyecto inicial -de las tres cajas- se había estudiado solicitar 350 millones.