Crisis financiera

Bank of America quiere devolver parte de las ayudas públicas para reducir el peso del Gobierno

Bank of America (BofA) pretende devolver parte de los 45.000 millones de dólares (31.460 millones de euros) de ayudas públicas recibidos por la entidad en el marco del plan de rescate bancario (TARP), así como poner fin al acuerdo alcanzado con el Gobierno para compartir las pérdidas registradas en determinados activos con el objetivo de reducir el papel de la Administración en la entidad, según informa 'The Wall Street Journal', que cita fuentes conocedoras de la situación.

En concreto, el mayor banco de EEUU, que adquirió Merrill Lynch en enero, habría propuesto al Gobierno la devolución de unos 20.000 millones de dólares (13.996 millones de euros), lo que permitiría que la entidad no continúe siendo considerada como un receptor "excepcional" de ayudas, lo que implica un estricto control de la actividad del banco por los reguladores y el Congreso, especialmente en el capítulo referido a las remuneraciones de sus directivos.

Hasta la fecha, varias entidades como JP Morgan Chase, Goldman Sachs, Morgan Stanley, US Bancorp y American Express han sido autorizadas a devolver las ayudas públicas recibidas. Asimismo, el consejero delegado de BofA, Kenneth Lewis, había expresado el pasado mes de julio su opinión de que serían necesarios dos etapas para completar la devolución de las ayudas públicas.

Asimismo, BofA pretende finalizar el acuerdo alcanzado con la Administración para compartir las pérdidas derivadas de una cartera de activos de 118.000 millones de dólares (82.550 millones de euros) propiedad de BofA y Merrill Lynch. Según este pacto, la entidad asumiría los primeros 10.000 millones de dólares (6.995 millones de euros) de pérdidas, mientras que el Gobierno cubriría hasta el 90% del resto de las hipotéticas pérdidas.

Como contraprestación por este aval, BofA otorgaría al Tesoro 4.000 millones de dólares (2.798 millones de euros) en acciones preferentes del banco con un dividendo del 8%, lo que representa un coste anual de 320 millones de dólares (224 millones de euros).

En este sentido, el periódico señala que el Tesoro y la Reserva Federal de EEUU podrían requerir a BofA el pago de una "comisión apropiada" por la cancelación de dicho acuerdo, que podría oscilar entre 300 y 500 millones de dólares (210 y 350 millones de euros).