Crisis financiera

Islandia aprueba una ley para compensar a los ahorradores extranjeros

El Parlamento islandés aprobó hoy una ley para compensar a los ahorradores británicos y holandeses por las pérdidas en sus depósitos motivadas por la crisis financiera que provocó la nacionalización del sector bancario islandés hace un año.

La ley, que fue aprobada por 34 votos a favor, 15 en contra y 14 abstenciones, establece el pago de 5.000 millones de dólares (3.500 millones de euros) a los gobiernos de Gran Bretaña y Holanda, que a su vez garantizaron préstamos a los ahorradores que perdieron sus inversiones con la quiebra de Icesave, la división de Internet del Landsbanki, nacionalizado por el Estado islandés.

La propuesta aprobada por el Parlamento establece un plazo de 15 años para completar el pago y tendrá en cuenta "ciertos criterios y precondiciones para asegurar la evolución sostenible de la deuda pública y para permitir a Islandia restaurar su sistema financiero y su economía mientras afronta sus obligaciones internacionales", según un comunicado difundido por el Gobierno.

La primera ministra islandesa, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdardóttir, resaltó en un comunicado que esta ley supone el "mayor" compromiso financiero adoptado por el Gobierno en su historia y destacó la necesidad de asegurar la recuperación económica de Islandia.

La aprobación de la "ley Icesave", como se la conoce, llega tras diez semanas de debates parlamentarios después de que el Ejecutivo islandés, formado desde abril por una coalición entre socialdemócratas y "rojiverdes", alcanzó un acuerdo con los gobiernos británico y holandés en el mes de junio.

Las protestas populares y de la oposición obligaron a introducir enmiendas al acuerdo inicial para poder sacar adelante la ley, que forzará al Gobierno a solicitar nuevos préstamos internacionales para poder hacer frente al pago.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros países, encabezados por los nórdicos, concedieron hace unos meses a Islandia una ayuda en préstamos de cerca de 6.000 millones de dólares (4.200 millones de euros).

El FMI había amenazado con paralizar los préstamos en caso de que Islandia se negase a aprobar la "ley Icesave", mientras que los gobiernos británico y holandés habían insinuado que bloquearían la solicitud de ingreso a la Unión Europea (UE) de este país nórdico.

"Los islandeses han sido condenados a la pobreza en los próximos 40 años", declaró hoy Hoskuldur Thorhallsson, diputado del opositor y centrista Partido del Progreso, en referencia a la nueva ley.