Los nuevos requisitos de Turner
En otros tiempos, el regulador financiero británico solía ser visto como un amigo de la industria. Ahora no hay cosa que desee más que sacudirse esa imagen. Lord Turner, que se convirtió en presidente de la Autoridad de Servicios Financieros (FSA) en mitad de la crisis, ha atacado a la City londinense acusándola de generar demasiados beneficios, de hacer cosas sin utilidad social y de tener un tamaño excesivo.
Y no se refiere únicamente a los bancos. Los gestores de activos y los hedge funds también se han llevado parte de la reprimenda. La primera acción que Turner propone es aumentar los requisitos de capital exigidos a los bancos y firmas financieras. Pero también está considerando la aplicación de la famosa tasa Tobin a todas transacciones financieras.
La prueba principal que sostiene el argumento de Turner está relacionada con los salarios: los trabajadores de la City cobran mucho más de lo que se cobra en otros sectores, y llevan mucho tiempo haciéndolo. Lógicamente, el desmesurado retorno que disfrutan los empleados de la City supone que hay otros que pierden, como los accionistas, los clientes y los contribuyentes, que aseguran una garantía frente a los errores.
La tasa Tobin actuaría directamente sobre el exceso de actividad financiera inútil. Todo el sistema está diseñado para incentivar las transacciones. Las carteras se renuevan una y otra vez. Los mercados masivos de derivados atraen apuestas complejas de los inversores. Se fomenta que las compañías se cubran ante cualquier riesgo económico concebible.
Toda esta actividad puede generar riesgos para la economía general. Pero la mejor manera de hacer que los bancos paguen por ello es mediante un aumento de los requisitos de capital, como propone Turner. La tasa Tobin haría que todos los actores del mercado se lo pensaran dos veces antes de operar, su efecto se limitaría a los síntomas de un problema más fundamental.
Aún así, la tasa podría ser una buena idea, especialmente si se introdujera en todo el mundo. Pero antes de considerarla en serio, hace falta entender con más detalle los fallos del mercado en el sector financiero. Los reguladores que no intentan proteger sus cargos están en una buena posición para averiguar qué dirige los retornos desmesurados del sector en los mercados normales. Lord Turner va por buen camino. Debería seguir adelante.
Christopher Hughes