Ascenso

China asalta el liderazgo exportador de Alemania

El gigante asiático es ahora el principal vendedor, según la Organización Mundial del Comercio.

El gigante asiático se situó a la cabeza en la carrera por ocupar el liderazgo como primer exportador mundial de enero a junio de este año, según aseguró ayer la Organización Mundial de Comercio (OMC). China exportó bienes por valor de 390.799 millones de euros (calculado con el tipo de cambio medio del primer semestre), frente a los 390.721 de Alemania. Con esta mínima diferencia, ambas potencias comienzan así una lucha encarnizada por ocupar el puesto de cabeza en la clasificación al finalizar el año.

Los niveles son realmente "estrechos", destacó Coleman Nee, de la oficina estadística de la OMC. Aunque la organización no quiso realizar ningún pronóstico sobre quién resultará vencedor sí quiso subrayar, en cambio, que los volúmenes de exportaciones de ambas economías son muy parecidos. Nee dejó claro que el resultado depende principalmente de los tipos de cambio, así como de la evolución de la actividad global a corto y medio plazo.

A pesar de la contracción de la demanda mundial como consecuencia de la crisis, y teniendo en cuenta que sufre caídas en sus exportaciones desde hace nueve meses, el gigante asiático consiguió situarse por delante de Alemania en términos absolutos. Los expertos matizan, no obstante, que las ventas de ambos países no son comparables en lo que se refiere al valor añadido de sus productos.

El director del Instituto de Economía y Empresa de la Universidad de Tsinghua en Pekín, Li Daohui, explicó que a pesar de que China crece con fuerza, y por tanto no es de extrañar que haya adelantado a Alemania, "la economía no se ha beneficiado en exceso de las exportaciones".

Salida de la crisis

En el segundo trimestre del año, China registró un crecimiento del 7,9%. Una cifra que a finales de año podría situarse en el 10%, según anunció ayer el Ejecutivo chino. La crisis ha revelado, sin embargo, la debilidad de una economía excesivamente dependiente de las exportaciones.

El retroceso del consumo mundial ha destapado además los problemas de sobrecapacidad de las fábricas chinas, que puede desembocar en un grave problema de desempleo, en un país donde la recesión se ha cobrado ya 20 millones de parados. El Gobierno de Wen Jiabao, plenamente consciente del problema, anunció ayer medidas para limitar la capacidad desmesurada y el exceso de inversiones en varios sectores, como el del acero y el cemento.

En este sentido, China puso en marcha este año con el objetivo de salir de la crisis un plan de estímulos fiscales valorado en 404.000 millones de euros que se mantendrá en 2010. Un programa cuya finalidad es compensar la caída de la demanda extranjera con un aumento del consumo de las familias, y que concentra sus esfuerzos en las infraestructuras para no agravar el problema de sobrecapacidad de las factorías chinas.

Por otro lado, el Ejecutivo chino denunció que el problema del retroceso de la demanda externa se ha agravado por un aumento del proteccionismo a nivel mundial. Las autoridades chinas estiman en 7.341 millones las pérdidas ocasionadas. En contrapartida, muchos países occidentales se quejan desde hace varios años que China fomenta sus exportaciones a través de un yuan artificialmente depreciado. Una ventaja competitiva que consideran injusta.

A la espera de la decisión de EE UU

Las autoridades chinas mostraron su temor ante las nuevas medidas para frenar las importaciones de neumáticos chinos que se espera adopte el Gobierno de Estados Unidos, y en virtud de las provisiones que China aceptó cuando se adhirió a la OMC, informa Reuters.

Un caso que el Ejecutivo chino considera importante porque revelará la posición de la Administración Obama respecto a la industria norteamericana frente a las importaciones baratas de China.