Cuarta generación
Los operadores tradicionales y la industria estudian el lanzamiento comercial de LTE, tecnología que supone la cuarta generación de telefonía móvil. El mercado espera que la red móvil 4G provoque el estallido del consumo de datos en movilidad que los operadores no han sabido realizar con las actuales redes 3G. El lanzamiento comercial de la 4G está previsto para 2011.
Telefónica acaba de anunciar el éxito de sus primeras pruebas con esta tecnología, y asegura que iniciará su comercialización en 2011. La extensión de la red 4G la realizará en función de la demanda, según ha dicho la misma operadora. Medida inteligente para realizar una inversión mínima, porque igualar la cobertura de su actual red con la nueva tecnología obligaría a realizar más de un 10% de nuevas estaciones base, lo que dispararía las inversiones. Hace un par de años era Vodafone quien declaraba entusiasmado que instalarían LTE en cuanto saliera del laboratorio. Sus palabras se han enfriado en el último año porque la crisis caerá a plomo sobre la siempre rápida evolución de las redes móviles.
¿Estamos preparados para la llegada de la cuarta generación de móviles? La tecnología LTE dará hasta 100 megas de velocidad de bajada en su madurez, velocidad similar a la que alcanzarán las redes de fibra óptica hasta el hogar que preparan algunos operadores. Quienes han sustituido la conexión fija por la móvil se darán de alta con celeridad en el nuevo acceso. La duda es saber si el resto tendrá necesidad de recibir tal volumen de información en la calle.
Las redes 3G ya están dando velocidades superiores a los 15 megas, y los operadores anuncian aumentos de hasta los 21 megas en pocos meses. Mientras tanto, ya no saben qué hacer para que sus clientes empiecen a utilizar los servicios de banda ancha móvil. La razón es muy simple: la banda ancha móvil no logra sustituir al ADSL porque éste es imbatible en precio. No hay competencia en los datos móviles porque no hay planes de tarifa plana ilimitada en la descarga, como sucede con el ADSL fijo. Cuando haya un precio adecuado estallará la banda ancha móvil.
La crisis económica podrá retrasar la llegada de las redes 4G con amplia cobertura hasta cinco años. Todos los grandes operadores juegan en el mercado de ADSL y no tienen excesivo interés en fagocitar su cuenta de resultados, pero las tarifas a datos deberán bajar su precio, y cuando esto suceda serán los propios usuarios quienes pedirán más ancho de banda móvil. Y entonces se harán las nuevas inversiones. Acceder a Internet en alta velocidad y en la calle revolucionará el mundo de la telefonía móvil, con servicios que ahora apenas imaginamos.
Gonzalo Jofre. Director general de Simfonics Iberia