Sector del motor

Aragón no descarta que GM se quede con Opel o incluso suspenda pagos

Los gobiernos central y autonómico de Aragón, así como el comité de empresa de la planta de General Motors (GM) en Figueruelas (Zaragoza), consideran la posibilidad de que la multinacional estadounidense descarte finalmente la venta de Opel o incluso opte por la suspensión de pagos de su filial europea.

La secretaria general del Ministerio de Industria, Teresa Santero, ha mantenido hoy una reunión en Zaragoza con los consejeros aragoneses de Economía, Alberto Larraz, e Industria, Arturo Aliaga, y representantes del comité de empresa de Figueruelas para analizar las últimas informaciones disponibles sobre el proceso de venta de Opel por parte de GM.

Al término del encuentro admitieron que la situación es "tremendamente compleja" y que GM analiza "todas las posibilidades", entre las que se incluyen vender Opel a la austríaco-canadiense Magna o a la belga RHJ International, filial del fondo de inversión estadounidense Ripplewood; descartar dicha venta, o incluso declarar su suspensión de pagos.

Santero ha insistido en que la situación está "muy abierta" y que, mientras existan unas "posiciones tan encontradas" entre GM y el Gobierno de Alemania -país que concentra 25.000 de los 52.000 empleados de Opel y que apuesta decididamente por la oferta de Magna-, es "muy difícil anticipar cuál va a ser la solución".

Más que la rapidez, lo importante para el Gobierno español es que GM tome una "buena decisión" que dé lugar a una empresa "rentable, con futuro y posibilidades de crecimiento", especialmente para la planta de Figueruelas, de la que dependen 7.500 empleos directos y varios miles indirectos.

Santero ha asegurado que el Gobierno está "muy en contacto con GM" y hace un "seguimiento diario" del proceso mediante varias reuniones y llamadas semanales con las distintas partes implicadas, aunque no se dé publicidad de las mismas a los medios de comunicación, ya que por ahora no hay novedades de las que informar.

La secretaria general de Industria ha dicho que GM, después de que el pasado viernes no pudiera tomar una decisión por la "fuerte oposición del Gobierno alemán", estudia "todas y cada una de las posibilidades", incluida la cancelación del proceso de venta, y otras "muchas más".

Santero ha subrayado que "no se puede contemplar la ausencia del Gobierno alemán del plan de GM", ya que casi el 50% del empleo está en ese país. No obstante, ha considerado que el Gobierno germano ha adoptado una posición "extremadamente radical", al advertir de que sólo apoyará con avales públicos al proyecto de Magna.

Industria espera que se tome una decisión pronto

Para Santero, hay que analizar "todas y cada una de las opciones y escoger la mejor para todos", y ha confiado en que el Ejecutivo alemán reconsidere su postura. El consejero aragonés de Economía, Alberto Larraz, ha recordado que "no es bueno" que GM retrase su decisión porque, "a medida que pasa el tiempo, la compañía puede tener más dificultades", y ha insistido en que la decisión debe tomarse bajo criterios "preferentemente industriales", donde la planta española tiene una "buena posición".

Larraz ha dejado abiertas todas las posibilidades, incluida la de que el resto de países con presencia de Opel realicen aportaciones financieras para entrar en el capital de la compañía. El consejero ha recordado que del Gobierno alemán es el único que se ha inclinado abiertamente hacia una opción, mientras que el resto están "abiertos a todas las posibilidades que existen".

Asimismo, ha considerado que la presión ejercida por el presidente del comité europeo, Klaus Franz, en favor de Magna es "absolutamente inapropiada" porque hay que ser "prudentes, moderados y respetar las decisiones de GM, y no presionar continuamente en los medios de comunicación".

El secretario general de UGT en Figueruelas y único miembro español en el comité de empresa europeo, Pedro Bona, ha insistido en que la "complejidad de la situación es tremenda" y ha valorado la labor de la administración española en la defensa de una solución de carácter europeo basada en criterios económicos e industriales. "La incertidumbre para los trabajadores sigue siendo la misma", ha lamentado Bona, quien ha dicho que la representación sindical apoyará cualquier opción que permita a la compañía "seguir adelante".

Bona ha calificado de "auténtica locura" el posicionamiento en favor de uno de los candidatos, "despreciando" el resto de alternativas para solucionar el futuro de Opel.